Madrid Nuevo Norte incluirá un innovador centro de negocios de usos mixtos, hiperconectado y respetuoso con el medioambiente

Madrid Nuevo Norte, proyecto de regeneración urbana que ha recibido la precertificación de los dos sellos de sostenibilidad más prestigiosos a nivel internacional, incluye un innovador centro de negocios de usos mixtos, hiperconectado y respetuoso con el medioambiente. Aunque las oficinas sostenibles son más costosas de construir pero tienen menos gastos operativos, mejoran el confort y la productividad en el lugar de trabajo, y se alquilan más rápido.

Apostar por fuentes de energía renovables como la solar o geotérmica y renovar el parque móvil con coches eléctricos son iniciativas de gran importancia para conseguir recortar las emisiones de carbono en las ciudades. Sin embargo, no es suficiente. También resulta determinante reducir las fugas de energía de los edificios, máxime si se tiene en cuenta que son los inmuebles los que generan cerca del 40% de las emisiones globales.

Disminuir la huella medioambiental

Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido ya han definido una hoja de ruta al respecto y tienen previsto reducir, al menos a la mitad, las emisiones de carbono para el fin de la década.

De acuerdo con esto, la tendencia a disminuir la huella medioambiental del mercado inmobiliario, y concretamente la del segmento de oficinas, es imparable y va acompañada de una mayor concienciación de promotores, propietarios, inversores, inquilinos y autoridades.

Pero también lleva aparejada la preocupación de propietarios y promotores acerca de quién paga la factura, ya que una oficina con cero emisiones netas es hasta un 17% más cara de construir, de acuerdo con el Green Building Council del Reino Unido.

Dado que en este tipo de inmuebles los costes de construcción son más elevados, esto podría llevar a la propiedad a aumentar el coste de su alquiler para compensar el importe de las facturas.

Sin embargo, hay pruebas significativas de que los edificios “verdes” ofrecen un mayor rendimiento financiero debido a la disminución de los gastos operativos y los beneficios no energéticos, tales como el confort del lugar de trabajo y la productividad del empleado.

Edificios ‘verdes’ vs edificios ‘marrones’


Para reducir la huella medioambiental del sector, la prioridad más urgente es revisar las propiedades existentes. En los Países Bajos, por ejemplo, será ilegal a partir de 2023 alquilar edificios por debajo de la calificación energética C en la escala europea, según publicó The Wall Street Journal (TWSJ) el pasado mes de mayo, en un artículo que avanzaba cómo los grandes propietarios de oficinas en Londres y Nueva York invertirán más dinero en sus portfolios para mantenerse al día con los estándares medioambientales.

El diario estadounidense explicaba, además, que los propietarios que retrasen la revisión de la sostenibilidad de sus activos inmobiliarios se arriesgan a que se aplique un “descuento marrón” al valor de las propiedades menos sostenibles y que encuentren mayores dificultades en el mercado.

Ciudades que lideran la transición verde


En Londres y París, el 9% de las oficinas están certificadas como sostenibles, menos de la mitad de la proporción del distrito neoyorquino de Manhattan, que asciende a 20%, según datos de la consultora inmobiliaria Green Street. La brecha es aún más grande si confrontamos el dato de Fráncfort (5%) con el de Toronto (50%) o Vancouver (52%).

Para seguir avanzando en este camino, un paso que puede resultar clave en materia de construcción sostenible es plantear, desde la fase de diseño, desarrollos urbanos con usos mixtos (residencial, comercial y oficinas) cuyo abordaje integral se haga desde parámetros de sostenibilidad y de respeto al medioambiente.

Estos desarrollos tienen en cuenta aspectos como un uso eficiente de la energía y del agua, el equilibrio entre edificios y zonas verdes, la reducción de emisiones de dióxido de carbono y la sostenibilidad de los medios de movilidad, así como el empleo de materiales y técnicas de construcción sostenibles, entre otros.

Entre los escasos ejemplos que reúnen estas características se encuentra el proyecto de regeneración urbana Madrid Nuevo Norte. Además de su plan de infraestructuras, zonas verdes y residencial, plantea ampliar y convertir su área empresarial en un innovador centro de negocios de usos mixtos, hiperconectado y sostenible, capaz de atraer talento y en el que se dé prioridad al espacio público y al bienestar de las personas. De hecho, Madrid Nuevo Norte se ha convertido recientemente en el primer desarrollo urbanístico de Europa en fase de diseño en obtener simultáneamente la doble precertificación LEED for Communities Plan and Design con nivel “Oro” y BREEAM ES Urbanismo 2020, de parte de los dos sellos de sostenibilidad más importantes a nivel mundial.

Por su tamaño y por sus ambiciosos objetivos de sostenibilidad, el proyecto madrileño lidera en Europa, junto con Siemensstadt, en Berlín, la senda hacia el objetivo de hacer 100% sostenibles no sólo los edificios, sino los entornos urbanos al completo.

Aurora Cancela Pérez
Aurora Cancela Pérezhttps://www.cronicanorte.es
Aurora Cancela Pérez, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Colmenar Viejo. Es redactora en Crónica Norte desde 2017. Apasionada de la información local y los viajes.

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