El Ayuntamiento de Colmenar Viejo completa la renovación integral de las calles Cadena, Hondorrio, Travesía de Hondorrio y Torrera tras siete meses de trabajos. Con una inversión superior a los 1,2 millones de euros, la zona cuenta ahora con aceras más amplias, redes de saneamiento actualizadas y una nueva ordenación del tráfico.
Los vecinos de la zona de las calles Cadena, Hondorrio, Travesía de Hondorrio y Torrera de Colmenar Viejo ya pueden disfrutar de un entorno completamente renovado. Lo que hace apenas unos meses era un área con problemas de mantenimiento, se ha transformado en un espacio moderno y funcional. Esta intervención no ha sido un simple lavado de cara, sino una remodelación integral que ha afectado tanto a lo que se ve —el asfalto y las aceras— como a lo que no se ve —las tuberías y el cableado—.
La visita oficial para dar por concluidos los trabajos contó con la presencia del alcalde, Carlos Blázquez Rodríguez, y del concejal de Calidad y Mantenimiento de la Ciudad, Felipe Mansilla Nogales. Ambos, acompañados por técnicos municipales, recorrieron el trazado para comprobar el resultado de una obra que ha cumplido estrictamente con el plazo de ejecución de siete meses.

Accesibilidad y comodidad para el peatón
Uno de los pilares fundamentales de este proyecto ha sido la eliminación de las barreras arquitectónicas. En un entorno urbano donde la movilidad es clave para la calidad de vida de los residentes, el Ayuntamiento ha priorizado que cualquier persona, independientemente de su condición física, pueda transitar sin obstáculos.
Felipe Mansilla Nogales ha destacado la importancia de estos cambios estructurales: “Con estas obras hemos subsanado los problemas existentes en el asfalto y las aceras, eliminando las barreras arquitectónicas y resolviendo las necesidades de aparcamiento en la zona, reservando también plazas para personas con movilidad reducida”.
Nueva ordenación del tráfico y estacionamiento
La falta de aparcamiento y la organización de los carriles solían ser puntos conflictivos en estos viales. La reforma ha servido para reordenar el espacio viario, aprovechando cada metro cuadrado de forma más eficiente. Se han modificado los carriles de circulación y se han rediseñado las áreas de estacionamiento para que el flujo de vehículos sea más fluido y seguro.
Según explica el edil de Calidad y Mantenimiento de la Ciudad, la estrategia ha consistido en “la ordenación del espacio viario de estas calles, ampliando las aceras en la medida de lo posible y reordenando los carriles de circulación y las zonas aparcamiento, sustituyendo la pavimentación existente en aceras y calzadas”.
Mejoras en las entrañas de la ciudad: saneamiento y luz
Aunque la nueva pavimentación es lo más llamativo, una parte crucial del presupuesto se ha destinado a infraestructuras invisibles pero vitales. Se han renovado las redes de saneamiento, algo fundamental para evitar averías y problemas de filtraciones en el futuro. Del mismo modo, el alumbrado público ha sido actualizado para mejorar la visibilidad nocturna y la eficiencia energética de la zona.

A estas mejoras técnicas se suma la instalación de un nuevo mobiliario urbano y la renovación completa de la señalización viaria, tanto horizontal como vertical.Como bien apunta el concejal Mansilla, la intervención ha sido total, asegurando que todos los servicios esenciales funcionen a pleno rendimiento.
Inversión pública y financiación compartida
Llevar a cabo una obra de esta magnitud ha requerido un desembolso económico significativo. El presupuesto final de la actuación ha ascendido a 1.285.141,75 euros, IVA incluido. Es importante destacar que este proyecto no ha sido costeado íntegramente por las arcas municipales, sino que ha contado con el respaldo de la administración autonómica.
Esta renovación ha sido financiada en parte por la Comunidad de Madrid a través del Plan de Inversiones Regional (PIR). Esta colaboración entre instituciones permite que municipios como Colmenar Viejo puedan afrontar reformas de gran calado que mejoren directamente la vida de los barrios sin comprometer la estabilidad financiera local.




