La Policía Nacional ha desarticulado una red criminal que robaba la identidad de médicos para vender recetas falsas a través de internet. La organización, que llegó a crear programas informáticos para que los usuarios imprimieran sus propias prescripciones ilegales, operaba en diversas provincias y contaba con un punto clave de actividad en Alcobendas.
La investigación, denominada operación «Roca», comenzó el pasado mes de junio cuando los agentes detectaron grupos en aplicaciones de mensajería dedicados a la venta de recetas para analgésicos y sustancias anestésicas. Lo más sorprendente de este grupo no era solo la venta directa, sino su capacidad tecnológica: habían desarrollado software específico para que los propios compradores elaborasen las recetas de forma automática, aumentando así sus beneficios ilícitos.
La estructura estaba perfectamente organizada en niveles. En la cima se encontraban dos líderes que dirigían a los informáticos encargados de hackear las credenciales de los médicos y mantener el soporte técnico. En el escalón final estaban los distribuidores, encargados de que los fármacos llegaran al mercado negro o a personas que buscaban sustancias prohibidas sin control médico.
El operativo policial y el rastro en Alcobendas
Tras meses de pesquisas, la Policía Nacional coordinó un dispositivo que culminó con ocho registros simultáneos en ciudades como Madrid, Córdoba, Alicante y, de manera destacada, un registro en Alcobendas. En esta localidad, al igual que en el resto de puntos registrados, los agentes buscaban pruebas de la usurpación de identidad que sufrían los médicos colegiados, cuyos datos eran utilizados sin su consentimiento para validar las recetas falsas.
El balance total de la operación es contundente: 12 personas arrestadas y un investigado adicional. Entre los detenidos se encuentran los dos cabecillas de la trama, para quienes la autoridad judicial ya ha decretado el ingreso en prisión provisional. A todos ellos se les imputan delitos graves, entre los que destacan pertenencia a organización criminal, falsedad documental, daños informáticos y delitos contra la salud pública.
Armas, dinero y miles de pastillas intervenidas
El material incautado durante los registros revela la peligrosidad de esta banda. Los agentes intervinieron más de 1.000 pastillas de medicamentos que estaban listas para ser distribuidas de forma ilegal. Además, se encontraron 44.000 euros en efectivo, 14 teléfonos móviles y numerosos dispositivos de almacenamiento masivo que contenían la información necesaria para el fraude.
La policía subraya que este tipo de delitos es «muy rentable a la vez que peligrosa», ya que facilita el acceso a sustancias que nunca deberían consumirse sin una supervisión facultativa real. Aunque la red principal ha caído, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones relacionadas con este mercado negro de fármacos.





