No todo el verano se vive en la costa. En el interior de España, lagos, embalses y lagunas ofrecen playas naturales de aguas cristalinas donde disfrutar del sol, el baño y actividades náuticas en plena naturaleza. Aquí te presentamos algunas de las zonas más destacadas para vivir el verano lejos del mar.
Playa de Orellana: pionera en Bandera Azul en Extremadura
Extremadura presume de contar con 1.500 kilómetros de costa de agua dulce y es la región interior con más playas galardonadas con Bandera Azul por la calidad de sus aguas y servicios. Entre ellas, destaca la Playa de Orellana, en Orellana la Vieja (Badajoz), la primera en España en recibir este distintivo.
Este embalse es un lugar ideal para combinar el baño con deportes como windsurf, vela o piragüismo, gracias a su escuela de vela y club náutico. Además, el entorno forma parte de una Zona de Especial Protección para las Aves, por lo que al atardecer es perfecto para practicar senderismo y avistar fauna. Para completar la visita, no puede faltar una parada gastronómica para degustar el famoso jamón ibérico en la Ruta del Ibérico Dehesa de Extremadura.
Lago de Sanabria: el mayor lago glaciar de Europa
En Zamora, el Lago de Sanabria es un paraíso natural con más de 50 metros de profundidad y varias playas de arena donde se permite el baño en verano. Este lago de origen glaciar está rodeado por el Parque Natural Lago de Sanabria y las sierras Segundera y de Porto.
Aquí se pueden practicar actividades como buceo, vela o windsurf, o simplemente navegar en piragua disfrutando de la tranquilidad y los robledales que rodean sus aguas. Además, el lago está envuelto en leyendas, como la que dice que en la noche de San Juan se oyen las campanas del pueblo sumergido bajo sus aguas.
Lagunas de Ruidera: un oasis de cascadas y aguas turquesas
Situadas entre Ciudad Real y Albacete, las Lagunas de Ruidera forman un conjunto de 16 lagunas conectadas por cascadas y arroyos que se extienden a lo largo de 30 kilómetros. Sus aguas transparentes y turquesas invitan a bañarse y a practicar kayak, paddle surf, vela o incluso buceo.
Además de las actividades acuáticas, se pueden realizar rutas guiadas que combinan senderismo y recorridos en vehículo para descubrir rincones menos conocidos. La zona también destaca por sus queserías y bodegas, donde se pueden hacer catas y conocer la calidad de sus productos locales.
Embalse de Alloz: un mar interior en Navarra
En Navarra, el embalse de Alloz destaca por sus aguas salinas de un intenso azul turquesa. Cuenta con dos zonas de baño, una de ellas con Bandera Azul, y ofrece actividades como paddle surf, SUP yoga, parapente y bautismos de navegación.
La zona de Tierras de Iranzu, donde se ubica el embalse, es un centro de ecoexperiencias que incluyen visitas a mielerías, queserías, salineras y ganaderías, además de catas de vinos y sales ecológicas, y la posibilidad de adquirir productos artesanos.
Pantano de San Juan: la playa de Madrid
A unos 70 kilómetros de Madrid, el Pantano de San Juan es conocido como la “playa de Madrid”. Cuenta con dos zonas de baño, El Muro y la playa Virgen de la Nueva, esta última con Bandera Azul.
En este embalse, que alberga el Real Club Náutico de Madrid, se pueden practicar vela, esquí acuático, wakeboard, kayak y alquilar embarcaciones. Bajo sus aguas se esconden un puente, una ermita y varios molinos sumergidos. Para completar la experiencia, hay rutas de senderismo y actividades familiares como visitar el Bosque Encantado o el monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias. Además, la zona forma parte de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, con bodegas que ofrecen visitas y catas.
Embalse de González Lacasa: naturaleza y deportes en La Rioja
En La Rioja, el embalse de González Lacasa, rodeado de pinares y a 1.000 metros de altitud, es un destino perfecto para deportes acuáticos como piragüismo y windsurf. El Club Náutico El Rasillo ofrece alquiler de tablas y embarcaciones, además de un restaurante al aire libre.
Para familias, el parque temático El Barranco Perdido, con piscinas y atracciones basadas en dinosaurios, es una opción ideal. Y como no podía faltar en La Rioja, la visita a bodegas y la participación en eventos como la Batalla del Vino de Haro enriquecen la experiencia.
Salto de Bierge: baño y aventura en Aragón
En Aragón, el Salto de Bierge es un salto de agua de ocho metros en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, con aguas cristalinas ideales para el baño. La entrada está regulada y requiere reserva previa.
Cerca, el embalse de Lanuza, en el Alto Gállego, ofrece un entorno de ensueño con embarcadero y es sede del festival Pirineos Sur. En esta zona se pueden realizar experiencias gastronómicas como elaborar pacharán en el valle de Tena.




