Más de 200 piezas, utensilios de uso diario, para el hogar, de uso industrial o de simple decoración, forman parte de la exposición temporal ‘Cerámica popular española’ que ha organizado la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes en el Museo Etnográfico El Caserón, con los fondos donados por los coleccionistas Hortensia Azuara y Luis Gómez-Centurión.

“Esta exposición es el resultado de nuestras correrías por los alfares de prácticamente todos los rincones de España, peregrinando y adquiriendo con ilusión el fruto del trabajo de uno de los oficios más antiguos de la humanidad. El coleccionismo puede ser una pasión o una manía, no estamos muy seguros”, explica Luis Gómez-Centurión.
Diversa procedencia de las piezas
La procedencia de las piezas es muy diversa, pero se han recogido piezas de los alfares más antiguos y singulares de la península, como un crucero de grandes dimensiones y vitrificado con el Apóstol Santiago, o una llamativa colección de jarrones y piezas firmadas por algunos de los maestros más importantes.
También se pueden encontrar utensilios de procedencia americana (Perú, Chile, Brasil, Colombia o México) y unos interesantes cántaros franceses del siglo XVI originarios del Valle del Loira o unas curiosas jarras del SXVIII de Calanda (Teruel) y de La Rambla (Córdoba).
El Museo Etnográfico
Tras la creación de la Universidad Popular José Hierro en San Sebastián de los Reyes, se creó a su vez, como departamento a la misma, el Centro de Estudios Tradicionales, que comenzó su actividad en 1982 y estaba dedicado a la investigación etnográfica. Una de las razones más importantes fue el deseo de recuperación de herramientas, utensilios, indumentaria e incluso canciones de la zona para evitar su olvido en un futuro próximo, debido al gran crecimiento demográfico y urbano de la localidad en la segunda mitad del siglo XX.
Con el tiempo, todo el material recogido fue aumentando y se hizo necesario un lugar donde poder almacenarlo. Además, los propios ciudadanos de San Sebastián de los Reyes pudieron ser ellos mismos los donantes de la gran mayoría de los fondos del museo, que fue inaugurado el 26 de agosto de 2005 con un total de 3700 piezas. La acogida de la idea de participar en la creación del museo por parte de los ciudadanos fue realmente positiva.










