Uno de cada cinco fumadores españoles padece EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Sin embargo, tan sólo un 27% de ellos está diagnosticado, la razón estriba en que sus síntomas se asemejan a las dolencias propias de un fumador.
Esta enfermedad que acaba con la vida de hasta cincuenta personas cada día se caracteriza por la obstrucción progresiva de las vías respiratorias. Sus síntomas son la tos, la limitación al ejercicio o la expectoración habitual, afecciones típicas de un fumador como ya se apuntó anteriormente. Por esta razón, muchos de los fumadores afectados por EPOC no acuden a su centro de salud alarmados por estos hechos, puesto que piensan que son fruto del consumo de tabaco.
Detectarla es crucial
Debido a esta circunstancia diagnosticar la enfermedad es actualmente una prioridad para los neumólogos y los médicos de atención primaria, según han manifestado los más de noventa expertos en el campo de la EPOC reunidos durante el pasado mes de marzo en Platja d’Aro (Girona).
Estos encuentros seguirán llevándose a cabo durante este mes de abril por toda España bajo el lema “Dale Aire a la EPOC”, pretendiendo llegar a más de 700 médicos de atención primaria y de familia.
Javier Corral, médico en el servicio de neumología del Hospital San Pedro Alcántara de Cáceres afirma que, «ahondar en el uso de la espirometría como herramienta esencial de diagnóstico, y fomentar su uso en atención primaria» son necesarios para una detección precoz, permitiendo de este modo una intervención temprana que pueda paliar la evolución de la enfermedad.











