Las redes eléctricas españolas transmitirán, además de electricidad, datos en relación al consumo en un plazo de cinco años. De este modo, se ahorrarán costes,energía y se permitirá determinar el pago en función de la hora.
Tras sustituir más de 27 millones de dispositivos en los hogares españoles, el primer cambio que apreciará el consumidor será la implantación de los nuevos contadores de luz inteligentes, estos leerán el consumo eléctrico a lo largo del día enviando los datos a un concentrador, a su vez un centro de control recogerá los datos de estos.
Estas lecturas con discriminación horaria permitirán hacer una gestión eficiente de la demanda, aplicando tarifas más baratas en las horas de poco consumo y más elevadas en las que este es máximo. Al aumentar el precio en hora punta, los consumidores tenderán a disminuir su consumo, consiguiendo de este modo reducir tanto el gasto de electricidad como sus facturas.
Distintos protocolos
Todas las compañías utilizarán la tecnología de onda portadora (PLC), sin embargo cada territorio tendrá contadores que funcionen con un protocolo distinto.
Endesa emplea una evolución del protocolo Telegestore desarrollado por Enel, su compañía matriz, que ya opera en Italia. Por el contrario Iberdrola y Gas Natural Fenosa emplearán el protocolo Prime, estándar en distintos países.
La Comisión Europea ha recomendado durante el pasado mes de abril que los planes de implantación de este tipo de contadores se acelere, para conseguir así reducir en un 20% el consumo durante el 2020, con respecto a los datos de 2007.











