Las 200 caras de la ataxia: una enfermedad que roba el equilibrio y la coordinación

Los neurólogos alertan de que el acceso desigual a las pruebas genéticas deja sin diagnóstico oficial a muchos de los pacientes en España

La ataxia es un grupo de más de 200 enfermedades que afectan la coordinación y el equilibrio, causadas por problemas en el cerebro o sus conexiones. Existen dos grandes tipos: las ataxias adquiridas, que a menudo mejoran al tratar la causa, y las ataxias degenerativas o hereditarias, que empeoran con el tiempo y pueden afectar gravemente la calidad y duración de vida. En España, alrededor de 2.500 personas padecen ataxia hereditaria, siendo las más comunes la espinocerebelosa SCA3, la SCA2 y la ataxia de Friedreich. Aunque puede presentarse a cualquier edad y sexo, suele aparecer en adultos jóvenes.

La lenta llegada del diagnóstico

Un gran problema es la demora en identificar oficialmente la enfermedad. Muchas personas sufren síntomas durante años, buscando respuestas y visitando distintos especialistas sin llegar a un diagnóstico claro. La ataxia puede detectarse con pruebas neurológicas, pero la confirmación definitiva requiere un estudio genético. El acceso a estas pruebas es desigual en España y depende de los recursos en cada comunidad autónoma, lo que provoca que entre un 40% y un 50% de los pacientes no obtenga una confirmación directa de su enfermedad. Esta situación puede alargar la espera hasta más de 10 años.

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Los síntomas que cambian la vida

La ataxia presenta desafíos visibles para quienes la padecen: dificultad para caminar y mantener el equilibrio, pérdida de precisión en movimientos con brazos y piernas, problemas para hablar, mover los ojos o tragar. La progresión y gravedad de los síntomas varían según el tipo de ataxia y la persona afectada, pero el impacto en la vida diaria es significativo e irreversible.

Avances en tratamientos y la importancia del diagnóstico temprano

Aunque no existe una cura para la mayoría de las ataxias, la fisioterapia, la terapia ocupacional y cuidados especializados pueden ayudar a mejorar la calidad de vida y ralentizar el avance de la enfermedad. Recientemente, la Agencia Europea del Medicamento ha aprobado un tratamiento para la ataxia de Friedreich, marcando un avance esperanzador. Además, algunas formas autoinmunes o relacionadas con deficiencia de vitamina E pueden responder bien a tratamientos específicos, por lo que un diagnóstico rápido resulta fundamental para ofrecer la mejor atención posible.

La necesidad urgente de equipos especializados

La complejidad de la ataxia y su diversidad genética requieren un abordaje multidisciplinar, en el que neurólogos, genetistas, fisioterapeutas y otros profesionales trabajen en conjunto para ofrecer una atención integral y personalizada. Esto no solo mejora la asistencia médica y funcional de los pacientes, sino que también ayuda a visibilizar la enfermedad ya preparar estudios e investigaciones que puedan traer mejores soluciones en el futuro.

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Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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