La Comunidad de Madrid gasta cada año 7 millones de euros en cuidar a los mayores de cuatro pueblos de la Sierra: El Boalo, Manzanares el Real, Soto del Real y Miraflores de la Sierra. Este dinero paga residencias, ayuda a domicilio y teleasistencia para más de 500 vecinos. Miraflores, además, acaba de abrir un nuevo local donde sus mayores podrán reunirse y recibir acompañamiento.
Llevaba tiempo siendo una necesidad y esta semana se ha hecho realidad. Miraflores de la Sierra abre las puertas de su nuevo Centro Social Municipal de Mayores, un local pensado para que los vecinos de más edad del municipio tengan un sitio donde verse, hacer actividades y no estar solos. El espacio tiene capacidad para 20 personas y nace, según el propio Ayuntamiento, como punto de encuentro y acompañamiento para los residentes de la zona.
Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, se ha acercado hasta el municipio para estar presente en el acto y aprovechar la jornada para visitar también la Residencia Perpetuo Socorro, uno de los centros que ya atiende a personas mayores en el pueblo.
¿En qué se gastan los 7 millones?
La Comunidad de Madrid destina cada año 7 millones de euros a los servicios sociales de los cuatro municipios que forman la Mancomunidad Las Cañadas: El Boalo, Manzanares el Real, Soto del Real y Miraflores de la Sierra. En total, unos 35.000 vecinos viven en esta comarca de la Sierra Central madrileña.
De ese dinero, casi 6 millones van directamente a dos cosas: financiar 113 plazas en residencias públicas para personas mayores dependientes en Soto del Real y Miraflores, y pagar los servicios de ayuda a domicilio y teleasistencia que reciben 530 usuarios de la zona. Es decir, más de medio millar de personas que reciben atención profesional, ya sea en una residencia o en su propia casa.

Quedarse en casa, pero con ayuda
Para mucha gente mayor, irse a una residencia no es una opción que contemplen, al menos no de entrada. Prefieren seguir en su pueblo, en su casa de toda la vida. El problema es que llega un momento en que vivir solo o sola se complica. Ahí es donde entran la ayuda a domicilio y la teleasistencia avanzada, dos servicios que permiten recibir apoyo profesional sin salir del domicilio.
En pueblos de la sierra, donde el médico o el hospital pueden estar a muchos kilómetros, contar con alguien que viene a casa o con un dispositivo que conecta directamente con un servicio de emergencias marca una diferencia real en el día a día de estas personas y de sus familias.
La Residencia Perpetuo Socorro: 32 plazas, ocho de ellas públicas
Durante su visita, la consejera Dávila recorrió las instalaciones de la Residencia Perpetuo Socorro, que cuenta con 32 plazas. De ellas, ocho están financiadas por la Comunidad de Madrid, lo que en la práctica significa que esas plazas están reservadas para personas que acceden a través del sistema público, sin tener que costeárselas íntegramente de su bolsillo.
Dávila valoró positivamente la colaboración con el Ayuntamiento de Miraflores y destacó que ambas instituciones comparten «el interés y compromiso con los mayores, fomentando iniciativas que ofrezcan asistencia profesional ajustada a las necesidades y diferentes situaciones».









