El colegio Carmen Hernández Guarch de Tres Cantos inaugura el primer edificio de Infantil de la ciudad con aerotermia, techos acústicos y mobiliario a medida, tras una reforma de 500.000 euros.
El CEIP Carmen Hernández Guarch ha puesto en marcha esta semana un pabellón de Infantil completamente renovado que, según el Ayuntamiento de Tres Cantos, es el primero de la ciudad en combinar innovación, sostenibilidad y confort térmico en un mismo edificio. La obra, que ha supuesto una inversión de 500.000 euros, no ha sido un simple lavado de cara: el edificio ha cambiado por dentro y por fuera para adaptarse mejor a los niños y a los maestros que lo usan cada día.
El propio alcalde, Jesús Moreno, ha querido subrayar la importancia del proyecto: «Esta reforma representa el nivel de calidad que queremos para los colegios públicos de Tres Cantos. Seguimos invirtiendo en nuestros colegios para seguir ofreciendo a alumnos y equipos docentes unas instalaciones de excelencia, adaptadas al futuro y a las nuevas necesidades educativas».
Adiós al frío en invierno y al calor en verano
Uno de los cambios que más notarán los niños es el de la temperatura de las aulas. El pabellón cuenta ahora con un sistema de aerotermia con suelo radiante-refrescante, una tecnología que permite calentar el suelo en invierno y refrescarlo en verano, de forma que las clases se mantengan a una temperatura agradable durante todo el curso. Gracias a este sistema, el Carmen Hernández Guarch pasa a ser el primer colegio público de Tres Cantos en contar con esta solución de climatización.
Lo interesante es que esta instalación no funciona de forma aislada, sino que está conectada a las placas solares que ya tenía el centro. Esto significa que buena parte de la energía necesaria para calentar o refrescar el suelo procede del propio sol, lo que se traduce en un consumo eléctrico más bajo y en un edificio más eficiente.

Más luz natural y menos ruido en las aulas
La reforma también ha apostado por aprovechar mejor la luz del día. Se han abierto grandes ventanales y se han despejado los espacios interiores, de manera que un edificio que antes resultaba bastante oscuro ahora se percibe luminoso y acogedor. Para completar el ahorro energético, se ha instalado además un sistema de iluminación LED con sensores, que enciende y regula las luces según haga falta, evitando gastos innecesarios.
El ruido, un problema habitual en las aulas de los más pequeños, también se ha tenido muy en cuenta. Los techos acústicos y los materiales absorbentes de sonido incorporados en la reforma buscan mejorar las condiciones sonoras tanto en las clases como en las zonas comunes, creando un ambiente más tranquilo para el aprendizaje.
Un diseño pensado para los más pequeños
Más allá de la parte técnica, el pabellón ha renovado también su imagen interior con una decoración pensada específicamente para Infantil. Predominan los colores cálidos y la madera natural en tonos claros, con el objetivo de crear espacios acogedores donde los niños se sientan cómodos. Incluso los baños, con formas redondeadas y revestidos en madera, siguen esa misma línea de diseño amable y cercano.
El mobiliario no se ha añadido después, sino que forma parte del propio edificio: la arquitectura, la distribución y el equipamiento se han diseñado juntos, como una sola idea. A esto se suma un sistema automático que abre y cierra persianas, cortinas y estores para regular la entrada de luz a lo largo del día. Tampoco se ha dejado de lado la seguridad: las puertas incorporan un mecanismo de protección pensado para que los niños no se pillen los dedos.
Espacios más abiertos y accesibles para toda la comunidad educativa
El nuevo pabellón se organiza en cuatro aulas que rodean un amplio vestíbulo central, convertido ahora en uno de los puntos de encuentro del edificio. Esta distribución hace que los espacios resulten más abiertos, funcionales y versátiles que antes.
La reforma también ha mejorado la accesibilidad del edificio, con una rampa lateral de acceso y dos baños adaptados, uno para el alumnado y otro para el profesorado. Además, se ha habilitado un nuevo almacén para guardar y organizar el material didáctico propio de esta etapa, algo especialmente necesario en Infantil, donde se maneja mucho material específico.
Un modelo que se replicará en otros colegios de la ciudad
El Ayuntamiento ya ha anunciado que esta reforma no se quedará como un caso aislado. Según explica el alcalde, «las soluciones incorporadas en esta reforma servirán, además, como referencia para futuras actuaciones en otros pabellones de Educación Infantil del resto de colegios públicos de Tres Cantos, con el objetivo de extender progresivamente este nuevo concepto de espacios educativos adaptados a las necesidades de los más pequeños».
Jesús Moreno ha querido cerrar el anuncio con un mensaje que resume la filosofía detrás de esta inversión: «En Tres Cantos queremos que la excelencia educativa vaya acompañada también de unas instalaciones a la altura. Por eso, vamos a seguir trabajando e invirtiendo en nuestros colegios públicos para mejorar al máximo sus espacios y dotarlos de soluciones innovadoras que contribuyan no solo a reforzar el bienestar de alumnos y docentes sino también a continuar ofreciendo una educación de excelencia».









