El antiguo espacio degradado junto a Fuente Lucha se transforma en una nueva zona verde conectada con Valdelatas y la Dehesa Boyal. El parque suma árboles, arbustos, microcharcas, caminos, huertos urbanos y un área infantil de 700 metros cuadrados. Los vecinos podrán conocerlo y disfrutar de una fiesta de inauguración el próximo sábado 19 de septiembre.
Alcobendas incorpora estos días a su mapa de zonas verdes el Parque Forestal Princesa Leonor, un espacio situado en el entorno de Fuente Lucha y conectado con el corredor natural que une el Monte de Valdelatas con la Dehesa Boyal de San Sebastián de los Reyes.
El proyecto supone la recuperación ambiental de unos terrenos que durante años estuvieron vinculados a un antiguo vertedero. La idea ahora es muy distinta: convertirlos en un lugar para pasear, practicar actividad física, disfrutar en familia y favorecer la presencia de fauna y vegetación.
La visita realizada este 15 de septiembre con motivo de su inauguración ha permitido conocer sobre el terreno las principales características del nuevo parque. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha recorrido el espacio y ha participado en el acto junto a representantes municipales y estudiantes de centros educativos de Alcobendas.
Casi 90.000 arbustos y más de 2.900 árboles
Una de las transformaciones más visibles es la plantación realizada en el parque: 2.936 árboles y 87.169 arbustos, además de nueve tipos de hábitats diferentes.
Entre las especies previstas durante el desarrollo del proyecto figuran árboles autóctonos como encinas, pinos, alcornoques y arces. La vegetación no se plantea únicamente como un elemento ornamental, sino como parte de la recuperación de un terreno anteriormente degradado y como refugio para distintas especies animales.
El proyecto incorpora también nueve microcharcas, espacios de pequeño tamaño destinados a favorecer la presencia de anfibios y otros animales. A ello se añaden 30 nidales para aves y murciélagos, 12 hoteles para insectos y tres refugios para mesomamíferos, según la información que puede consultarse en la propia cartelería del parque.
La actuación forma parte de una estrategia más amplia de recuperación ambiental. La Comunidad de Madrid señala que, dentro del recorrido de Arco Verde por Alcobendas, se han acondicionado 13,8 kilómetros y 26,82 hectáreas, con nuevas áreas de biodiversidad en Hoya Rasa, Dehesilla del Retamar y Los Escobares. En este tramo regional se han plantado 12.871 árboles y arbustos.

Un parque pensado también para el uso diario
Más allá de la parte ambiental, el nuevo espacio está diseñado para que los vecinos puedan utilizarlo de forma habitual. El proyecto contempla casi seis kilómetros de caminos interiores, pensados para caminar, correr o simplemente recorrer el parque sin necesidad de salir de la ciudad.
Uno de los elementos que más atención puede concentrar entre las familias es Peque Bosque, una nueva zona infantil que tendrá 700 metros cuadrados y 42 metros de longitud. Será un espacio inclusivo y contará con juegos destinados a diferentes edades, incluidos seis elementos específicamente pensados para personas mayores.
El planteamiento busca que el parque no sea únicamente un lugar para llevar a los niños a jugar, sino un espacio que pueda ser utilizado por varias generaciones al mismo tiempo.

54 huertos urbanos junto al parque
Otro de los equipamientos previstos son los 54 huertos urbanos familiares, que se suman a los espacios de cultivo que ya existen en otros puntos de Alcobendas.
Cada parcela tendrá unos 25 metros cuadrados. La nueva zona de huertos se encuentra junto a la avenida de la Ilusión y supone la quinta ubicación de este tipo en el municipio. En total, Alcobendas ha ampliado su red hasta las 276 parcelas familiares repartidas por distintos barrios.
Para los vecinos adjudicatarios, estos terrenos representan una posibilidad de cultivar sus propios productos, pero también de disponer de un espacio de encuentro. En el caso del Parque Forestal Princesa Leonor, los huertos quedan integrados dentro de un entorno mucho más amplio de naturaleza y ocio.
También habrá cafetería y zonas de estancia
El parque incorporará además un área de cafetería y restauración, concebida como un punto de encuentro para los usuarios. La intención es que el espacio pueda tener actividad más allá del paseo y que se convierta en una zona de estancia para vecinos de distintas edades.
El proyecto municipal ha contado con una inversión cercana a 11,2 millones de euros, mientras que una parte de la actuación de regeneración del antiguo vertedero ha recibido 3,6 millones de euros de fondos europeos NextGenerationEU a través de la Fundación Biodiversidad.
La inauguración vecinal será el sábado
Aunque este martes se ha realizado la presentación institucional del parque, los vecinos tendrán su propia jornada de estreno el sábado 19 de septiembre.
La Gran Fiesta de Inauguración comenzará a las 18:00 horas en el entorno de la avenida de la Ilusión con la calle de la Suerte. El programa incluye actividades infantiles, talleres, pintacaras, globos, juegos tradicionales y Circomotik, una propuesta de juegos gigantes.
A las 19:00 horas está prevista una sesión de zumba familiar, seguida a las 19:45 horas de un sorteo de regalos. También habrá música y food trucks durante la tarde.
El cierre llegará a las 20:30 horas con Verne, un espectáculo aéreo que pondrá fin a la jornada de apertura. Crónica Norte recoge que la celebración está planteada como una tarde familiar para dar a conocer el nuevo espacio a los vecinos.
De antiguo vertedero a nuevo espacio verde
El principal cambio que deja este proyecto se aprecia al observar el punto de partida. Los terrenos que durante años estuvieron asociados a un espacio degradado se incorporan ahora a la red verde de Alcobendas con vegetación, caminos, zonas de juego, huertos y nuevos espacios para la fauna.
Además, el parque no se plantea como una zona aislada. Su conexión con el entorno de Valdelatas y la Dehesa Boyal permite integrarlo en un corredor ambiental más amplio. La actuación de regeneración del antiguo vertedero busca precisamente mejorar esa conexión entre espacios naturales y hacer compatible la recuperación ambiental con el uso ciudadano.
Para los vecinos, la diferencia se verá sobre todo en el día a día: un nuevo lugar donde caminar, llevar a los niños, practicar deporte, cultivar un huerto o simplemente sentarse al aire libre. El sábado llegará la primera gran oportunidad para recorrerlo con calma y comprobar cómo ha quedado uno de los proyectos de transformación ambiental más importantes desarrollados en Alcobendas en los últimos años.










