Los trabajos de mejora estructural se concentran en las estructuras de Venturada y Cabanillas de la Sierra. El ministerio mantendrá en todo momento tres carriles habilitados entre ambos sentidos para aliviar el tráfico. La actuación integral completará una inversión de 10,6 millones en un tramo que registra 30.000 coches diarios.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha la segunda fase de las obras de rehabilitación y refuerzo de tres viaductos estratégicos de la autovía A-1 en la Comunidad de Madrid. La intervención, que cuenta con una dotación económica de 7,28 millones de euros, abarca las estructuras ubicadas en los términos municipales de Venturada y Cabanillas de la Sierra. Sumando los fondos destinados al tramo inicial de las obras, la inversión global asciende a 10,6 millones de euros, concebidos para garantizar la seguridad en uno de los accesos principales a la capital.
¿Cómo compaginar la reparación profunda de viaductos de gran capacidad sin colapsar la movilidad de un corredor por el que circulan cada día más de 30.000 vehículos? La Dirección General de Carreteras ha diseñado un plan de obra por etapas simultáneas en los tres pasos elevados que mantendrá permanentemente operativos tres carriles de circulación distribuidos entre ambos sentidos, abriendo la posibilidad de habilitar carriles adicionales en sentido contrario en las franjas horarias de mayor intensidad.
Actuación sobre la plataforma y repavimentación integral
Las obras se concentran en los puntos kilométricos 51,2, 53,8 y 54,8 de la A-1. Tras completar en la primera fase las reparaciones estructurales de vigas, pilas, estribos y aparatos de apoyo, esta nueva intervención se centra en la parte superior de las estructuras. Los operarios actuarán sobre la plataforma de los seis tableros que conforman ambas calzadas para atajar el deterioro acumulado.
Las cuadrillas de trabajo comenzarán cortando el carril izquierdo de la calzada en dirección a Madrid, para actuar después en el carril derecho de esa misma plataforma. Una vez concluida la calzada sur, las tareas se trasladarán a la calzada con sentido a Burgos siguiendo idéntica secuencia. Con este esquema se evita el cierre total de las plataformas y se amortigua el impacto en la circulación diaria de mercancías y viajeros.
Protección reforzada frente al invierno y el desgaste químico
Los trabajos contemplan la impermeabilización integral de los tableros, su posterior repavimentación asfáltica, el saneamiento de las juntas de dilatación y una modernización de las redes de drenaje. Asimismo, se sustituirán los antiguos sistemas de contención por pretiles metálicos de altas prestaciones, diseñados para retener impactos de vehículos pesados con mayores estándares de seguridad.
Esta rehabilitación no solo incrementa la comodidad de los conductores, sino que prolonga la vida útil de las estructuras frente al desgaste ambiental. El sellado de las plataformas impedirá las filtraciones de agua de lluvia y la corrosión provocada por las sales fundentes que se vierten habitualmente en la calzada durante las campañas de vialidad invernal en la sierra norte madrileña.










