ARBA califica como «chapuza» los planes de gestión de la RED Natura 2.000 en Madrid ya que consideran que los tres documentos están plagados de referencias ambiguas que no comprometen limitaciones o condiciones sobre usos y actividades que podrían poner en riesgo la supervivencia de los hábitats de interés comunitario o las especies Red Natura 2000.

La Consejería de Medio Ambiente ha sacado a información pública los Planes de Gestión de tres de los espacios de la Red Natura 2000 con los que cuenta la Comunidad de Madrid. Se trata de las Zonas de Especial Conservación (ZEC) “Vegas, cuestas y páramos del sureste de Madrid”, “Cuenca del río Guadalix” y “Cuenca del río Lozoya”. Estos planes deberían haber estado aprobados antes de 2011 según el plazo marcado en la normativa europea. A juicio de las entidades ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo, estos planes no suponen ninguna mejora para la gestión y conservación de los espacios protegidos y que responden únicamente a la obligación que tiene la Comunidad de Madrid de cumplir con lo marcado por Europa.
Documentos cargado de referencias ambiguas
ARBA considera que los tres documentos están plagados de referencias ambiguas que no comprometen limitaciones o condiciones sobre usos y actividades que podrían poner en riesgo la supervivencia de los hábitats de interés comunitario o las especies Red Natura 2000. Además se quejan de que se abusa hasta el hartazgo de expresiones como “se favorecerá”, se promoverá”, “se tenderá”, “se procurará”, “se intensificará”, “podrán establecerse limitaciones”, “se tendrán en cuenta”, etc. Y, en coherencia, no se menciona ningún plazo para el cumplimiento de estas recomendaciones.
Destacan además que son de utilidad para rellenar páginas de unos planes que hay que presentar en Europa cuanto antes, ya que su plazo de presentación caducó hace cerca de tres años y que como se ha demostrado en otros documentos similares en vigor (Planes de Ordenación y Planes de Uso de los parques regionales, por ejemplo) estos términos se aplican con la ambigüedad que expresan, es decir, nunca.
Falta de planes de gestión
Además ARBA señala que adolecen de graves deficiencias en cuanto al contenido que deben incorporar los planes de gestión según lo establecido en las Directrices de Conservación de la Red Natura 2000 del Ministerio de Medio Ambiente (cartografía de hábitats y especies, establecimiento de zonificación, cartografía y tablas de impactos, oportunidades de sostenibilidad, etc.
ARBA considera grave el no describir adecuadamente las amenazas y presiones que han de servir para hacer un diagnóstico adecuado del nivel de conservación de la zona Red Natura y poder establecer por tanto objetivos y medidas para alcanzarlos. «Presiones como el riego sistemático con aguas contaminadas, la caza intensiva en amplias zonas en el Sureste, la alteración de caudales y desecación de varios kilómetros bajo la presa de Pedrezuela en el río Guadalix; la gestión mercantil por parte del Canal de Isabel II en el Lozoya; el deficiente estado ecológico y/o químico de las aguas de los ríos Guadalix, Jarama, Henares, Manzanares, Tajuña y Tajo, la suelta de peces exóticos a los ríos (por parte de la Consejería de Medio Ambiente)…» apuntan.
En definitiva ARBA se indigna ante los tres planes de gestión en los que creen que no se establecen regulaciones, prohibiciones o controles extraordinarios para nada y, por tanto, se permite todo y que por ello todo seguiría tal cual está.









