Aprendizaje autónomo: la habilidad clave para triunfar en la educación superior

El concepto de aprendizaje autónomo se hizo popular durante la pandemia. Entonces muchas personas aprovecharon su tiempo en reclusión para suscribirse a clases online y aprender cosas nuevas.

La tecnología es un recurso vital para este tipo de capacitación independiente. El acceso a textos virtuales, audios y video en streaming es lo que hace posible que llegue a millones de personas en todo el mundo. Y la IA a través de múltiples funciones como la de plagio detector, han ampliado sus posibilidades.

Sin embargo, el aprendizaje autónomo siempre ha estado allí, como la voluntad misma de cada ser humano de aprender sin esperar a un entorno que pudiese calificarse como ideal.

Y aunque no lo parezca, es clave en los estudios superiores, en los que la construcción del conocimiento muchas veces es impulsada por la iniciativa personal.

El camino del aprendizaje autónomo

La enseñanza tradicional experimenta en este momento algunas crisis, que justifican un replanteo a nivel personal e institucional. El cambio de carrera de muchos estudiantes no es algo casual.

Una parte de ellos modifican sus planes entre 5 y 7 veces, antes de decidirse por una carrera definitiva. Por otro lado, el 60% de los empleos que realizarán aún no existen.

Por lo tanto, muchos alumnos pasan por etapas de aprendizaje, seguido de desaprendizaje y de reaprendizaje, durante su formación superior.

Este esquema de enseñanza da como resultado aprendices que dependen de otros, quienes a su vez manifiestan problemas para asimilar información con eficiencia.

Ambos no son conscientes de cuál método podría ayudarles a lograr sus metas y crecer como lo esperan. Una nueva forma de enseñanza podría solucionar este frecuente dilema.

¿Qué es el aprendizaje autónomo?

Este tipo de enseñanza involucra a los alumnos para que tomen las riendas de su propio proceso de aprendizaje. Funciona en base al aprendizaje autodirigido, a la motivación personal, a los objetivos a alcanzar adaptados y a la práctica reflexiva.

Gracias a esto los alumnos avanza como aprendices seguros, no sólo en una etapa académica. También en su futura vida profesional, para hacer frente a cualquier dificultad que se presente.

¿Cómo funciona?

El punto de partida es que los estudiantes asuman la responsabilidad durante su proceso de aprendizaje. Ellos mismos establecen sus necesidades, objetivos y seleccionan los recursos que emplearán.

De la misma forma gestionan su tiempo y también valoran su propio progreso independiente. Además, crean sus objetivos personalizados, y siguen planes individualizados con la asistencia de un mentor. Dichas metas se adaptarán a sus intereses, fortalezas y aspiraciones futuras. Y gracias a que los mismos estudiantes diseñan sus propios programas, pueden perseguir sus pasiones y jamás les falta motivación.

Los estudiantes avanzan en base al interés personal y la curiosidad, con una satisfacción interna asegurada. Las calificaciones externas y los resultados de los exámenes están presentes, pero no son necesariamente lo más relevante.

¿Cuáles son las etapas hacia la autonomía?

Hay cuatro fases en el aprendizaje autónomo en el que se inicia desde la guía más básica y se continúa hacia la independencia activa en la asimilación de conocimientos.

Comienza con la fundamentación en la que los estudiantes adquieren habilidades necesarias para el funcionamiento ejecutivo. Por ejemplo, la gestión del tiempo y la planificación, habilidades indispensables en todo aprendizaje.

La etapa de guía sigue estando a cargo de los tutores. La diferencia es que en esta se presta especial atención a los métodos de aprendizaje. El objetivo es que los estudiantes estén listos para diseñar y ejecutar sus propias experiencias de forma independiente.

Esto suele suceder cuando un docente entrena a los alumnos para desarrollar un proyecto. Se encargará de explicar detalladamente cada parte del diseño y la mejor forma de ejecutarlo. Incluirá desde la búsqueda de textos de referencia, pasando por el contacto con expertos, hasta la decisión sobre los resultados dirigidos a un público específico.

Después se lleva a cabo la fase de independencia, en la que se co-crea una experiencia de aprendizaje a través de la guía del docente. Los estudiantes eligen como participarán en los talleres disponibles en los que mejorar sus proyectos.

Finalmente se llega a la autonomía, en la que los alumnos asumen la responsabilidad total de progresar en su aprendizaje. Eligen cómo van a desempeñarse, los horarios y los recursos que emplearán. Por ejemplo, pueden acceder a una mentoría o a sesiones especializadas en retroalimentación.

¿Cuál es el papel de la guía de aprendizaje?

Debido a que los alumnos desempeñan sus propios proyectos personales, el papel del docente es muy diferente al rol tradicional. En este caso deben convertirse en guías de aprendizaje.

Lo que hacen es trabajar paralelamente para apoyar el desarrollo de los estudiantes. Los ayudan a desarrollar un aprendizaje autónomo a través de la retroalimentación. Les permiten reconocer el terreno en el que se desempeñan.

En Finlandia, cuando un niño quiere saber sobre las hormigas, le permiten hacerlo. Lo relacionan con conocimientos de biología, mineralogía y matemáticas, entre otros aspectos.

¿Cuáles son los beneficios del aprendizaje autónomo?

En la enseñanza tradicional los alumnos deben copiar lo que el docente escribe en una pizarra. También escriben conceptos que sean importantes que sólo haya exteriorizado de forma oral.

Pero con el aprendizaje autónomo lo que deben hacer es concentrarse en lograr sus objetivos y moverse libremente en esa dirección. Se benefician del intercambio con otros estudiantes, mediante un aprendizaje mutuo.

De esta forma también aprenden habilidades más demandadas en el mundo real. Desarrollan el pensamiento crítico y la resolución creativa de situaciones problemáticas.

En la medida en que crece la autonomía de los estudiantes, estos aprenden a buscar y a emplear la información con verdadero propósito.

Es decir, que el uso de libros, materiales online y la asistencia de expertos, es aplicada en la resolución de problemas y en el abordaje de interferencias.

Para asegurar esto explican con frecuencia de qué forma harán uso de tutoriales y la forma en la que estos los ayudarán a adquirir nuevos conocimientos.

Finalmente, con el aprendizaje autónomo se hace especial énfasis en la capacidad de evaluar, analizar y enunciar ideas independientes. Para esto, los alumnos participan en proyectos y desafíos en los que deben arribar a soluciones reflexivas.

¿Cuáles son los desafíos para que los estudiantes se vuelvan autónomos?

Una forma diferente de enseñanza puede toparse con diversas dificultades, mayormente relacionadas con la forma en que aprendieron los alumnos durante la preparatoria.

Con frecuencia lidian con baja confianza en sus capacidades de aprendizaje, con habilidades ejecutivas no asimiladas, y con una formación previa en la que no tenían autonomía.

Por eso, cuando comienzan sus estudios superiores en los que se espera que se desempeñan con independencia se sienten desorientados. Muchos, no logran avanzar hacia una estrategia que los ayude de verdad.

Se presentan los bloqueos, las crisis y la ansiedad en respuesta a este desfasaje entre la enseñanza anterior y la de la universidad.

¿Cómo orientar mis estudios universitarios a través del aprendizaje autónomo?

Como verás el aprendizaje autónomo es una habilidad indispensable para desarrollar tus estudios superiores, en la que puedes orientarte si tienes la determinación suficiente.

Comienza por autoevaluar e identificar tu capacidad de aprendizaje. Analiza tu nivel de organización, si acostumbras a leer y qué métodos de estudio crees que puedes aplicar. No descartes ver videos al respecto que puedan darte un panorama nuevo y relevante.

Seguidamente establece los objetivos que desees alcanzar. Pueden ser en torno al estudio, a las actividades curriculares, o respecto a los proyectos en los que desees participar.

Sumérgete de forma consciente en el aprendizaje. Presta atención a esas cosas que más te cueste desarrollar y enfócate en practicar o emplear algún método que te permita desarrollarte mejor.

Un enfoque profundo sobre esto involucra entender ideas que consideres importantes para ti. Emplea dichos conocimientos en situaciones nuevas y aprende más de lo necesario al respecto.

Un enfoque superficial depende sólo de que te adaptes a los requisitos de cada unidad, aprender sólo lo más importante y repetir ejemplos y explicaciones empleadas en las lecturas básicas.

El estratégico en cambio echa mano de la organización, para conseguir las mejores notas posible. También de aprender lo necesario para memorizar hechos y datos estadísticos básicos.

En la evaluación deberás consultar con frecuencia al docente o instructor asesor. Es importante que recibas su retroalimentación y que reflexiones sobre tus logros.

Pregúntate cómo puedes asegurarte de haber aprendido, si tienes flexibilidad en la aplicación de conocimientos, y si tienes suficiente confianza como para exponer lo que has desarrollado.

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Noelia
Noelia
Noelia Martinez. Colaboradora habitual de Crónica Norte. Periodista y socióloga. Me considero muy curiosa.

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