Los bomberos de la Comunidad de Madrid cerraron 2025 con 282 intervenciones dedicadas exclusivamente al rescate de animales, dentro de un total de 20.987 actuaciones realizadas por el cuerpo autonómico durante ese período. Una cifra que da idea de la variedad de situaciones a las que se enfrentan estos profesionales en su día a día, más allá de los incendios o los accidentes de tráfico. Entre los animales rescatados hay de todo: desde el gato de un vecino atrapado en el motor de un coche hasta una vaca aislada por una riada. Cada caso tiene sus propias dificultades, y no todos se resuelven con la misma rapidez ni con los mismos medios.
Si hay un animal que concentra la mayor parte del trabajo de los bomberos en este tipo de intervenciones, ese es el gato. El 57,8% de los rescates de animales en 2025 tuvieron como protagonista a un felino, lo que se traduce en 163 actuaciones a lo largo del año.
Los escenarios más habituales son tejados, paredes, vallas y árboles donde el animal queda atrapado sin poder bajar por sus propios medios. Pero también hay casos más llamativos: gatos que se meten en los motores de los coches en busca de calor y no pueden salir, o incluso animales que aparecen dentro de electrodomésticos como frigoríficos o lavadoras. En todos estos casos, los bomberos acuden para sacarlos sin causarles daño.
Los perros también dan trabajo, especialmente en zanjas y pozos
El segundo grupo más frecuente en las estadísticas son los perros, con 55 rescates que representan casi el 20% del total. En su caso, las situaciones más comunes son las caídas a zanjas, pozos o acequias, aunque también hay casos de animales que se quedan encerrados en casa, en una terraza o en una habitación.
Uno de los rescates más recientes y llamativos tuvo lugar en diciembre de 2025, en Majadahonda: un perro había caído a un desagüe y quedó atrapado a seis metros de profundidad. Los bomberos accedieron hasta él a través de una alcantarilla y lograron sacarlo sin que sufriera ningún daño.
Hay otra situación que se repite con cierta frecuencia y que muchos vecinos desconocen: perros que persiguen conejos hasta sus madrigueras, se meten dentro y luego no encuentran la salida. En estos casos también intervienen los bomberos para ayudarles a salir.
Las cigüeñas, el animal salvaje que más ayuda requiere
Dentro de la fauna silvestre, las cigüeñas son las que más presencia tienen en los registros de rescate, con 23 intervenciones en 2025, el 8,1% del total. En la mayoría de los casos, es el propio Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid quien solicita la colaboración de los bomberos, que acuden con el camión autoescalera para acceder a nidos en altura donde estas aves están atrapadas o heridas y no pueden salir por sus propios medios.
Además de cigüeñas, los bomberos también han intervenido para rescatar otras aves, patos caídos en alcantarillas y serpientes que habían entrado en viviendas particulares.
La operación del Jarama: 19 caballos, dos burros y una vaca aislados por las lluvias en Algete
Entre todas las intervenciones del año, una destaca especialmente por su complejidad y por su cercanía para los vecinos de la zona norte de Madrid. Durante el periodo de fuertes lluvias del mes de marzo de 2025, el río Jarama se desbordó y dejó aislados en una finca de Algete a 19 caballos, dos burros y una vaca.
Para llegar hasta ellos, los bomberos trabajaron junto a los agentes forestales y utilizaron drones para localizar a los animales y una barca de la Unidad de Rescate Acuático para acceder a la zona inundada. La operación concluyó con el rescate de todos los animales sin que se registraran víctimas.
Este tipo de actuaciones, que implican ganado mayor en entornos rurales afectados por fenómenos meteorológicos, son las que mayor coordinación requieren y las que más medios ponen en juego.

Operaciones que van desde minutos hasta horas con maquinaria especializada
La mayoría de los rescates de animales se resuelven en poco tiempo y sin grandes complicaciones. Sin embargo, hay casos que exigen maniobras mucho más elaboradas: desmontar electrodomésticos, romper paredes o vallas, o trabajar en espacios muy reducidos.
Para las situaciones más extremas, los bomberos cuentan con maquinaria pesada, embarcaciones y, cuando la complejidad del rescate lo exige, con el helicóptero del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA). Un recurso que normalmente se asocia a rescates de personas en zonas de difícil acceso, pero que también se activa cuando la vida de un animal depende de ello y no hay otra forma de llegar hasta él.











