Cada verano, cuando las terrazas se llenan y las calles acumulan más basura de lo habitual, se saca la maquinaria pesada para vaciar, fregar y desinfectar uno a uno los contenedores enterrados de la ciudad. Julio y agosto son los meses elegidos en Tres Cantos para meterle mano a fondo a estas instalaciones, aprovechando que hay menos gente y menos coches por medio.
No se trata del vaciado habitual de basura que se hace todo el año. En esta campaña, cada contenedor se saca por completo de su foso con la grúa correspondiente. Una vez fuera, se lava con agua y jabón, y el hueco donde se guarda bajo tierra se desinfecta a conciencia. Los operarios aprovechan también para revisar las poleas y el resto de piezas mecánicas que hacen que el contenedor suba y baje sin problemas.
Es un trabajo que, aunque no se vea a simple vista desde la calle, marca la diferencia cuando el termómetro sube. El calor multiplica los malos olores y acelera la descomposición de los residuos, así que este mantenimiento busca precisamente cortar ese problema de raíz antes de que se convierta en una queja vecinal recurrente.
Por qué se hace justo ahora
La elección de estas fechas no es casual. Con menos tráfico rodado y menos peatones circulando por las aceras, los equipos municipales pueden trabajar con más margen y menos interrupciones. Así lo explica Pedro Fernández, concejal de Servicios Públicos de Tres Cantos, quien describe la iniciativa como «una actuación preventiva que contribuye tanto a mejorar la higiene como a prolongar la vida útil de estas instalaciones».
El edil añade que esta intervención no sustituye al servicio de recogida de basuras de todo el año, sino que lo refuerza, «aprovechando específicamente el periodo estival para realizar una intervención en profundidad, ya que la menor intensidad del tráfico rodado y peatonal permite ejecutar todos los trabajos con menos afecciones para la ciudadanía».

Las calles donde se nota más el trabajo
La campaña se centra, sobre todo, en las zonas donde los bares, restaurantes y comercios generan más basura en verano. No es raro que estas áreas sufran más el problema de los malos olores cuando aprieta el calor, así que ahí se concentra buena parte del esfuerzo.
Entre las calles y avenidas donde se están llevando a cabo estos trabajos figuran Yelmo, México, Neptuno, Comunidad Valenciana, Andalucía y Bolillero, además de dos de las vías con más movimiento del municipio: la Avenida de Colmenar Viejo y la Avenida de España.
La parte que depende de los vecinos
El concejal también ha querido lanzar un recordatorio a los vecinos, porque el buen estado de los contenedores no depende solo de las máquinas y del personal municipal. «Depositar correctamente las bolsas en el interior de los contenedores y respetar las normas de uso contribuye a mantener limpios los espacios públicos y facilita el trabajo diario de los servicios municipales», ha señalado Fernández.
Más allá de los contenedores
La puesta a punto de los contenedores soterrados no es la única actuación que se está desarrollando este verano. Aprovechando que hay menos coches aparcados por las vacaciones, también se están reforzando los trabajos de acondicionamiento en distintas zonas de estacionamiento del municipio.
A esto se suma un repaso especial a las grandes avenidas de Tres Cantos, como la de Colmenar Viejo y la de Viñuelas, donde se está intensificando la limpieza tanto del mobiliario urbano como de las zonas de paso, ya sean para peatones o para vehículos.
Un verano con la limpieza como prioridad
Con todas estas actuaciones combinadas, el objetivo es que los espacios públicos lleguen al final del verano en las mejores condiciones posibles, sin los problemas de suciedad y malos olores que suelen asociarse a esta época del año. Se trata, en definitiva, de un plan de mantenimiento pensado para anticiparse a los problemas típicos del calor antes de que afecten al día a día de los vecinos.










