El momento del día en que ocurre una lesión muscular puede marcar la diferencia en la velocidad de curación

Puede parecer sorprendente, pero el cuerpo no se recupera igual si te lesionas por la mañana que si te haces daño por la noche. Un reciente estudio en ratones, publicado por Northwestern Medicine en la revista Science Advances, demuestra que los ritmos circadianos —ese reloj biológico que regula el sueño, la temperatura corporal y el metabolismo— también influyen en la reparación muscular.

Esto significa que nuestro cuerpo no responde del mismo modo a una lesión en función de la hora en la que se produce. Las lesiones que ocurren durante el día, cuando estamos naturalmente activos, se curan más rápido que las sufridas en las horas de descanso.

¿Por qué sucede esto?

En el centro de este descubrimiento están las células madre musculares, fundamentales para regenerar el tejido dañado. Según explica la investigadora Clara Peek, profesora de la Universidad Northwestern y autora principal del estudio, estas células están influenciadas por el reloj circadiano, lo que modifica su capacidad de reacción según la hora del día.

Durante el estudio, el equipo comparó cómo se reparaban los músculos lesionados de ratones según el momento del día en que sufrían el daño. Los resultados fueron claros: los ratones que se lesionaban durante su fase de actividad tenían una recuperación más rápida y eficiente, mientras que aquellos dañados durante su tiempo de descanso se recuperaban más lentamente.

lesión

Una cuestión de inflamación… y energía

El estudio fue más allá y analizó en detalle los cambios celulares. Las células madre musculares activaban con más fuerza la señal de alerta a las defensas del cuerpo (especialmente a los neutrófilos, un tipo de célula inmune) si la lesión ocurría durante las horas de vigilia. Esa señal, clave para activar el proceso de reparación, era menos intensa durante las horas de sueño.

Además, los científicos observaron un vínculo entre la hora de la lesión y la producción de NAD+, una molécula clave para obtener energía en las células. Cuando se aumentaba artificialmente la presencia de NAD+ en las células madre musculares, se activaba una respuesta inmunitaria más fuerte y eficaz, lo que aceleraba la regeneración muscular.

¿Qué implicaciones tiene esto?

Aunque el estudio se realizó en ratones, los resultados abren nuevas vías para comprender por qué la curación es más lenta en personas con trastornos del ritmo circadiano, como quienes trabajan en turnos rotativos o sufren jet lag frecuente.

Pero hay más: las alteraciones del reloj interno también están vinculadas al envejecimiento y enfermedades metabólicas como la obesidad o la diabetes, donde la regeneración muscular se reduce. Este hallazgo plantea una pregunta clave: ¿podrían los problemas del reloj biológico ser una de las razones por las que los músculos envejecen peor o se recuperan más lentamente en estas condiciones?

Lo que viene: un nuevo horizonte en la medicina circadiana

El equipo de Clara Peek planea ahora seguir investigando cómo el NAD+ activa la respuesta del sistema inmune y cómo este proceso cambia en presencia de enfermedades. Hasta hace poco, no existía la tecnología para estudiar en profundidad cómo se comunican las células y sus relojes internos en situaciones de estrés o lesión. Ahora, esta puerta se ha abierto.

Estos descubrimientos podrían tener aplicaciones prácticas en un futuro cercano: desde optimizar los tiempos de rehabilitación y cirugía, hasta mejorar la recuperación en pacientes mayores o con enfermedades metabólicas.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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