El Ministerio de Transportes destina 7,5 millones de euros a la sustitución completa del tablero del paso superior que conecta el barrio de Sanchinarro con la M-40. Los trabajos, que ya comenzaron ayer miércoles 25 de marzo, afectarán al tráfico en varios ramales de la autovía hasta finales de abril.
Quien circula habitualmente por la zona norte de Madrid ya habrá notado movimiento de maquinaria y señalización de obras en el entorno del kilómetro 1,85 de la M-40. El motivo es la renovación completa del paso superior que da acceso a esta autovía en sentido norte desde el barrio de Sanchinarro, una infraestructura que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha decidido rehabilitar de arriba abajo con una inversión de 7,5 millones de euros, IVA incluido.
No se trata de un simple arreglo puntual. La intervención contempla la sustitución total del tablero del puente —la parte sobre la que circulan los vehículos— junto con trabajos de refuerzo y adaptación de los elementos estructurales que lo sostienen: estribos y pilas. Una actuación de calado que, por su envergadura, se ha dividido en varias fases.
Una obra que comenzó en otoño de 2025
Los trabajos no son nuevos. La primera fase arrancó en octubre de 2025 y se prolongó hasta noviembre de ese mismo año. Durante esos dos meses, los operarios procedieron al desmontaje del tablero existente, retirándolo con cuidado y almacenándolo en condiciones de seguridad para su posterior tratamiento. Una operación delicada que requirió planificación y que dejó el puente sin su superficie de rodadura original.
Completada esa etapa, los trabajos entraron en un periodo de pausa técnica hasta que, ayer miércoles 25 de marzo, arrancó la segunda fase. En este nuevo tramo de la obra, los equipos han comenzado con la demolición controlada del tablero desmontado, la retirada de los materiales resultantes y la gestión de los residuos generados, todo ello siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de actuaciones.
Qué se está haciendo ahora mismo
Al mismo tiempo que se gestiona el tablero antiguo, los trabajadores avanzan en la preparación de la infraestructura para recibir el nuevo. Esto implica obras de construcción y adaptación en los estribos y las pilas del puente —los apoyos verticales y los extremos sobre los que descansará la nueva superficie—, de modo que cuando llegue el momento de colocar el tablero nuevo, la estructura esté lista para recibirlo en perfectas condiciones.
Es decir, mientras unos equipos se encargan de eliminar los restos del tablero antiguo, otros trabajan en paralelo para dejar la base preparada. Una estrategia de trabajo simultáneo que busca optimizar los plazos y reducir al máximo el tiempo total de afección sobre la vía.
Cortes y desvíos que afectan a los conductores
La envergadura de los trabajos obliga a establecer restricciones de tráfico en la zona durante las próximas semanas. Los conductores que utilicen habitualmente estos accesos deben conocer los cambios:
Hasta aproximadamente el lunes 13 de abril, el ramal de salida 2-B hacia la autovía M-11 permanecerá cerrado. Quienes necesiten acceder a la M-11 desde el tronco de la M-40 en sentido sur deberán hacerlo por la salida 2-A, continuando por la vía de servicio hasta incorporarse a su destino.
Hasta aproximadamente el lunes 27 de abril, habrá otro corte que afectará al ramal de la vía de servicio que une la autovía A-1 con el tronco de la M-40 en sentido sur. El acceso desde esa vía lateral hacia la calzada central quedará cortado, y los conductores tendrán que realizar la incorporación a la M-40 a través de la M-11 y la Glorieta de Hortaleza.
En ambos casos, las restricciones están justificadas por la necesidad de garantizar la seguridad de los trabajadores y de los propios conductores durante la ejecución de las obras.
Cuándo terminará todo
Aunque los plazos en obras de infraestructura siempre están sujetos a imprevistos, las afecciones al tráfico previstas apuntan a que los trabajos más intensos en la vía se extenderán hasta finales de abril de 2026. El corte más prolongado, el del ramal desde la A-1, está programado para levantarse en torno al 27 de abril, lo que marca el horizonte más lejano de las restricciones anunciadas hasta ahora.
Una vez concluidas todas las fases, el barrio de Sanchinarro contará con un paso superior completamente nuevo, diseñado para ofrecer mayor seguridad y durabilidad durante las próximas décadas, y que contribuirá a mejorar la conexión de este distrito con la red de autovías del norte de Madrid.











A las puertas del mes de junio, la obra se encuentra abandonada. Únicamente han demolido y retirado los tramos de tablero desmontado. No hay nadie trabajando en la estructura. Y los vecinos seguimos desesperados cada mañana. Me imagino que todo esto se la suda al responsable del ministerio de Trasportes.