Una muestra única reúne el talento de jóvenes arquitectos y el Ayuntamiento para diseñar un futuro más verde y participativo en Soto del Real. Hasta el 22 de junio, la Plaza de la Villa acoge propuestas que buscan transformar la ciudad desde la sostenibilidad y la comunidad.
Soto del Real se sitúa a la vanguardia del urbanismo sostenible con la exposición “Diseño bioclimático para los espacios públicos”, resultado de un trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Durante meses, estos jóvenes han estudiado el entorno urbano y natural del municipio para plantear soluciones que respondan a los retos ambientales y sociales actuales.
La exposición, inaugurada el 14 de junio y abierta hasta el 22 en la Plaza de la Villa, ofrece a vecinos y visitantes la oportunidad de descubrir propuestas que no solo mejoran el diseño urbano, sino que también invitan a reflexionar sobre cómo queremos vivir y convivir en nuestra ciudad.
Propuestas que conectan naturaleza, comunidad y diseño
Las ideas presentadas surgen de un contacto directo con Soto del Real. En abril, los estudiantes recorrieron calles, plazas y arroyos, recogiendo datos y dialogando con técnicos municipales para entender las dinámicas locales. El resultado son proyectos que apuestan por espacios públicos sostenibles, accesibles y en armonía con la naturaleza.
Entre las propuestas destacan huertos comunitarios, corredores verdes, zonas de sombra con vegetación autóctona, carriles bici, áreas de descanso y la renovación paisajística de puntos clave del municipio. Todo pensado para mejorar la calidad de vida y fomentar la participación vecinal.
Espacios con historia y futuro: ejemplos destacados

Uno de los proyectos más significativos es la transformación de la finca municipal “La Cabezuela” en un parque vivo que homenajea al urbanista José Fariña Tojo. Este espacio multifuncional incluirá un huerto comunitario, un aula mirador y la recuperación del depósito de agua, ahora llamado “Ojo del Agua”.
Otra intervención, “El río juega con las piedras”, busca renaturalizar el arroyo Matarrubias, haciéndolo más accesible para niños y ciclistas, y previniendo problemas estructurales relacionados con el agua cerca de centros educativos. En el centro urbano, la propuesta “El corazón de mi pueblo” pretende mejorar el confort térmico de la Plaza de la Villa con vegetación caducifolia, pavimento drenante y zonas de sombra natural.
Muchas de las iniciativas apuestan por la implicación activa de los vecinos en la creación y mantenimiento de estos espacios. Huertos comunitarios, talleres al aire libre y espacios educativos abiertos son algunas de las herramientas para fomentar un sentido de pertenencia y cuidado hacia el entorno.
Nacho García, concejal de sostenibilidad ambiental, resume el espíritu del proyecto: “Estas propuestas son un reflejo de cómo el urbanismo puede actuar como herramienta de transformación, conectando naturaleza, comunidad y diseño”.









