Sin duda, viajar es una de las principales vías de escape cuando queremos descansar, desconectar y descubrir. Viajar es un hobbie que cada vez comparten más personas, y aunque el momento de hacer maletas y coger un avión sea quizás una de las cosas que más felicidad producen a quienes disfrutan viendo mundo, ese momento también hace que cada vez se esté más expuesto a situaciones imposibles de prever.
Y aunque haya imprevistos que no se puedan evitar, sí hay soluciones para ‘amortiguar el golpe’ que pueda ocasionar dicho imprevisto. Por ello, cada vez son más los viajeros que no contemplan hacer un viaje sin antes haber contratado un seguro de viaje.
Además, hoy en día no es necesario vaciarse los bolsillos para ir bien asegurado a tu próxima aventura, sobre todo si tenemos en cuenta los descuentos que ofrecen las aseguradoras o los expertos en viajes, como este descuento Heymondo.
Todo lo que puede salir mal en un viaje (y por qué no es tan raro)
Al organizar un viaje, solemos centrar toda nuestra atención en aquello visible y tangible: vuelos, alojamientos o actividades. Sin embargo, hay una parte que no planificamos, pero que también forma parte de cualquier desplazamiento que realizamos, y esos son los imprevistos.
Un imprevisto puede ser algo tan simple como una pequeña infección o un leve accidente, retraso en un vuelo, cancelaciones o pérdidas de equipaje. Todo esto son problemas menores que forman parte del contexto del viaje y que, aunque a priori pueden parecer minucias, cuando toca vivirlo se agradece enormemente obtener una solución rápida, fácil y eficaz.
Así que contratar un seguro de viaje, ya sea para Europa o internacional, no responde a una visión pesimista, sino a una planificación realista y bien ejecutada. Porque viajar es sinónimo de libertad, desconexión y relax, pero lleva implícito la incertidumbre, y estar preparado ante ella permite reaccionar mejor cuando las cosas no salen según lo planeado.
En qué casos puede salvarte un seguro de viaje
No es casualidad que todos los expertos en viajes que se dedican a este sector, como por ejemplo los creadores de blogs de viajes – como Comiviajeros- recalquen siempre en sus cientos de artículos que viajar con un seguro de viaje resulta indispensable. Y es verdad, porque son muchos los momentos o situaciones en los que un seguro de viaje puede convertirse en tu gran aliado.
A continuación, vamos a mencionar los casos más relevantes donde tener un seguro de viaje te puede salvar de caer en la ruina.
1. Problemas médicos en el extranjero
Uno de los casos más habituales y que pasan cada día a miles de viajeros es tener que acudir a un centro médico durante el viaje. El motivo de la consulta puede ir desde una intoxicación alimentaria hasta una caída; lo que está claro es que cualquier problema de salud puede requerir atención médica inmediata.
En muchos países, especialmente fuera de Europa, la asistencia sanitaria es privada y los costes de cualquier consulta médica, por muy pequeño que sea el motivo, son elevados desde el primer momento. De hecho, en algunos países fuera de la Unión Europea, si tienes que ser sometido a una intervención, es altamente probable que los médicos no te la realicen hasta que no efectúes el pago de la misma.
Y aquí es donde entra en escena el seguro de viaje, ya sea para Europa o internacional. Ambos cubren consultas, pruebas médicas, hospitalización e incluso intervenciones más complejas. Además, facilitan toda la gestión en un entorno desconocido.
2. Repatriación sanitaria
En situaciones más graves, si se da el caso de que el viajero no puede continuar con el viaje o necesita ser trasladado a su país de origen, entra en juego la repatriación sanitaria.
Este tipo de servicios implica que exista una coordinación médica y transporte especializado. Como es lógico, esta coordinación indispensable conlleva unos costes que pueden alcanzar cifras demasiado elevadas.
Cualquier seguro de viaje que sea adecuado debe incluir esta cobertura, puesto que en la práctica es una de las más importantes sin duda, así como también es de las que menos se conocen por quienes viajan por primera vez o no suelen ser viajeros habituales.
3. Cancelación del viaje antes de salir
Aunque haya muchos problemas que ocurren durante la realización del viaje, no todos pasan en ese momento. Hay muchos que también pueden darse antes del viaje, tales como una enfermedad, un problema familiar o incluso una situación laboral imprevista que obliga a cancelar el viaje antes de comenzar.
Si no has contratado un seguro de viaje, en la mayoría de los casos esto supone la pérdida del dinero invertido en vuelos, alojamientos o actividades. En cambio, si lo has contratado, es posible recuperar gran parte de la inversión, siempre y cuando la causa esté contemplada en la póliza.
4. Retrasos, cancelaciones y conexiones perdidas
Los vuelos cancelados o los retrasos importantes son otra de las incidencias más frecuentes. Además del inconveniente en sí, lo peor de esto es que puede generar un efecto en cadena: pérdida de conexiones, noches extra de alojamiento o gastos imprevistos.
Lo más habitual de un seguro de viaje es que este cubra dichos gastos adicionales y ofrezca asistencia para reorganizar el trayecto, reduciendo el impacto del problema.
5. Pérdida, robo o daño del equipaje
Uno de los grandes miedos que tienen todos los viajeros es llegar al destino y encontrarse con que su equipaje no ha llegado. Y es que sufrir una pérdida de equipaje o incluso un robo del mismo es, por decirlo de alguna manera, ‘el pan de cada día’ de todos los viajeros.
Esto siempre supone un problema, ya no solo por el valor económico que puedan tener los objetos personales perdidos o robados, sino porque afecta de manera directa a la experiencia del viaje.
En estos casos, un seguro de viaje puede cubrir la reposición de objetos básicos o incluso indemnizar por los bienes perdidos, además de ofrecer asistencia en la gestión del incidente.
6. Asistencia 24 horas en cualquier parte del mundo
Más allá de las coberturas concretas que pueda tener cada seguro o necesitar en específico cada tipo de viajero, uno de los aspectos que más se valoran de un seguro de viaje es que este tenga asistencia continua en tu idioma. Tener un teléfono al que llamar en cualquier momento, que hablen tu idioma y con capacidad de gestión inmediata, sin duda marca una gran diferencia cuando surge cualquier problema.
Y es que en muchas ocasiones, lo más importante no es sólo la cobertura económica, sino contar con alguien que te guíe y que resuelva la situación cuando más lo necesitas.
Diferencias entre un seguro de viaje internacional y un seguro de viaje para Europa
Si hay algo que está claro es que no todos los viajes implican los mismos riesgos ni tampoco todos los viajes requieren el mismo nivel de cobertura. Por este motivo, antes de contratar un seguro de viaje, es importante entender la diferencia entre contratar un seguro de viaje para Europa o contratar un seguro de viaje internacional, porque no son equivalentes.
¿Qué cubre un seguro de viaje para Europa?
Un seguro de viaje para Europa está pensado para desplazamientos dentro del espacio europeo, donde existen acuerdos sanitarios entre países. Además, prácticamente todos los viajeros cuentan con la Tarjeta Sanitaria Europea, que permite acceder a la sanidad pública en determinadas condiciones.
Sin embargo, la Tarjeta Sanitaria Europea tiene limitaciones: no cubre repatriaciones, asistencia privada ni ciertos gastos derivados de incidencias. Por eso, el seguro complementa estas carencias, ofreciendo cobertura médica adicional, asistencia en viaje, protección ante cancelaciones o problemas con el equipaje.
Es una opción adecuada para viajes dentro de Europa, especialmente si se busca viajar con mayor tranquilidad y cubrir situaciones que la sanidad pública no contempla.
¿Qué cubre un seguro de viaje internacional?
El seguro de viaje internacional es imprescindible cuando se viaja fuera de Europa, donde no existen convenios sanitarios y la atención médica puede ser completamente privada y muy cara.
En este tipo de seguros, las coberturas suelen ser bastante más amplias: asistencia médica completa, hospitalización, intervenciones, repatriación, cobertura ante cancelaciones, incidencias en transporte o problemas legales. Además, suelen incluir asistencia en idioma propio y gestión integral de cualquier incidencia.
En destinos como Estados Unidos, Asia o América Latina, contar con un seguro de viaje internacional no es simplemente una recomendación, sino que es una medida básica de protección.
¿Qué seguro necesitas según tu viaje?
Elegir entre contratar un seguro de viaje para Europa o un seguro de viaje internacional depende principalmente del destino, pero también del tipo de viaje que se vaya a hacer.
Si vas a hacer una escapada dentro de Europa, un seguro con coberturas básicas puede ser suficiente, siempre y cuando se contemple la atención sanitaria pública. En cambio, si vas a hacer un viaje fuera del continente, lo más recomendable es que optes por contratar un seguro más completo que cubra cualquier imprevisto desde el primer momento.
En ambos casos, la clave está en adaptar el seguro de viaje a las necesidades particulares y reales del viaje. No se trata de elegir la opción más simple, sino la más adecuada.









