El Ayuntamiento de Alcobendas ha puesto en marcha un amplio operativo de seguridad para las fiestas de San Isidro 2026. Más de 100 agentes de la Policía Local, 90 efectivos de la Policía Nacional y 60 voluntarios de Protección Civil trabajarán coordinados durante las cuatro jornadas festivas para garantizar unas celebraciones tranquilas y seguras para todos los vecinos.
Este lunes 4 de mayo se ha celebrado en Alcobendas una reunión de la Junta Local de Seguridad, copresidida por la alcaldesa, Rocío García Alcántara, y el delegado del Gobierno, Francisco Martín. El objetivo: afinar hasta el último detalle del operativo policial y de emergencias que cubrirá las fiestas patronales de este año.
En esa reunión, la alcaldesa quiso marcar el listón de lo que se espera para estas fiestas. «Las fiestas de San Isidro 2025 fueron las más seguras de la historia de Alcobendas, gracias al trabajo conjunto de todos los implicados y a un operativo ejemplar. Ese es el nivel de excelencia que queremos mantener en 2026, para seguir garantizando un recinto ferial familiar, acogedor y seguro para todos los vecinos», señaló Rocío García Alcántara.
Un despliegue policial de gran envergadura
El peso del operativo lo llevará la Policía Local de Alcobendas, con más de 100 agentes que realizarán un total de 1.300 servicios a lo largo de todas las fiestas. Estos agentes patrullarán a diario el recinto durante las cuatro jornadas y contarán con el respaldo de 90 efectivos de la Policía Nacional y 60 voluntarios de Protección Civil.
Como punto de apoyo logístico, junto a la entrada del recinto por la Avenida de Valdelaparra se instalará una Oficina Móvil de Atención al Ciudadano de la Policía Local, además de un centro de mando desde el que se coordinará todo el dispositivo. Se llevarán a cabo controles de vehículos y revisiones a personas que porten mochilas, y se utilizarán tres detectores de metales de mano tanto en los alrededores como en el interior del recinto.

Vigilancia tecnológica y unidades especializadas
La seguridad de los espacios con mayor concentración de público se reforzará con 16 cámaras de alta resolución instaladas en las zonas de máxima afluencia, a las que se sumará otra cámara dedicada al control de la carpa de las casetas municipales.
El operativo incorpora también unidades especializadas con funciones concretas. La Unidad Canina desplegará perros adiestrados en la detección de drogas. El grupo PUMA también estará presente durante las celebraciones. Además, agentes con formación específica se encargarán de prevenir situaciones de acoso a mujeres e intervenir en posibles casos de violencia de género. Para ello, se habilitará un Punto Violeta, un espacio de información, asesoramiento, apoyo emocional y atención especializada en este tipo de situaciones.
Por otra parte, y pensando especialmente en las familias, el puesto de Protección Civil repartirá pulseras identificativas para los menores, con el fin de evitar situaciones de extravío durante los días de mayor afluencia.
Atención sanitaria y seguridad en la pradera
El dispositivo también contempla una cobertura sanitaria reforzada. El Semura contará cada día con un médico y dos enfermeras, garantizando atención inmediata ante cualquier incidencia de salud que pueda producirse durante las fiestas.
La zona de la pradera tendrá una vigilancia especial por parte de la unidad de drones de la Policía Local. Estos equipos aéreos centrarán su labor en prevenir el consumo de alcohol por parte de menores, evitar altercados y actos vandálicos, y facilitar la identificación de personas sospechosas en un espacio que, por su extensión, resulta más difícil de controlar con medios convencionales.

El plan arranca antes de las fiestas
El operativo no esperará al inicio de las celebraciones para ponerse en marcha. La Policía Local preactivará el Plan de Seguridad el próximo 6 de mayo, con tareas preventivas que incluirán controles en las estaciones de metro y tren, en los intercambiadores de transporte y dispositivos estáticos en los principales accesos a la ciudad. Una medida que busca anticiparse a posibles incidencias desde el primer momento y garantizar que el flujo de personas hacia el recinto ferial se desarrolle con normalidad.












