El hospital de Villalba une fuerzas con centros de salud y residencias para una detección precoz de enfermedades de garganta y oído

La identificación temprana de síntomas como la sordera súbita o la disfagia es clave para evitar complicaciones derivadas de estos cuadros clínicos

La salud no empieza ni termina en la puerta de un hospital. Bajo esta premisa, el Hospital Universitario General de Villalba ha organizado el «Curso sobre Cuidados del paciente otorrinolaringológico». Esta iniciativa no está pensada solo para los especialistas del propio centro, sino que ha abierto sus puertas a médicos, enfermeros y auxiliares que trabajan en el día a día de la Atención Primaria, así como en las residencias de mayores y centros de cuidados intermedios de la zona.

El objetivo es claro: que el profesional que ve al paciente en su centro de salud o en su hogar sea capaz de identificar señales de alerta que, a simple vista, podrían parecer menores. Según explica el Dr. Gonzalo Díaz Tapia, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del hospital villalbino, “lo que comienza como una simple alteración de la voz o una leve dificultad al tragar puede ser, en realidad, la primera señal de una patología oncológica o de un trastorno neurológico que requiere atención precoz”. Al reforzar esta coordinación, se busca que el paciente sea derivado al especialista en el momento justo, ganando un tiempo que puede ser vital.

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La importancia de actuar rápido ante la sordera súbita

Uno de los puntos clave de esta formación ha sido la detección de la sordera súbita. A diferencia de una pérdida de audición progresiva por la edad, esta patología es una urgencia médica que aparece de forma brusca. Los expertos advierten que el margen de maniobra es muy estrecho para recuperar el oído.

Tal y como señala el Dr. Díaz, “es una pérdida auditiva brusca en la que lo ideal es iniciar el tratamiento en las primeras 24 o 48 horas para que sea lo más efectivo posible”. Si el personal de los centros de salud detecta estos síntomas a tiempo, se pueden evitar daños irreversibles. Esta «carrera contra el reloj» es uno de los motivos principales por los que el hospital ha decidido instruir a los profesionales que forman el primer nivel de contacto con el vecino.

Trastornos de la deglución: un riesgo para los mayores

Otro de los temas centrales del curso ha sido la disfagia, que es la dificultad para tragar alimentos o líquidos. Este problema es especialmente común y peligroso en personas de edad avanzada o en aquellas que han sufrido problemas neurológicos como un ictus o que conviven con enfermedades como la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).

Cuando una persona no puede tragar correctamente, el riesgo de que el alimento pase a los pulmones es muy alto, lo que provoca infecciones respiratorias graves o desnutrición. La formación impartida busca que en las residencias y centros de cuidados se detecten estas señales antes de que aparezcan las complicaciones. “Queremos que estos pacientes estén mejor cuidados y que los problemas se detecten precozmente para iniciar antes los tratamientos rehabilitadores”, subraya el jefe de Otorrinolaringología.

Talleres prácticos para salvar vidas en situaciones críticas

Más allá de la teoría, el curso incluyó una parte práctica fundamental: el manejo de las traqueotomías. Mediante el uso de maniquíes y simuladores, los profesionales de enfermería y medicina de la zona practicaron cómo reaccionar ante una obstrucción de la vía aérea.

Un tapón de mucosidad en una cánula de traqueotomía es una situación de vida o muerte que requiere una intervención inmediata. Gracias a estos talleres, el personal sanitario que trabaja fuera del hospital ahora cuenta con mayor seguridad y destreza para realizar limpiezas o cambios de cánulas, garantizando que el paciente esté seguro en su entorno habitual sin necesidad de traslados de emergencia innecesarios.

Prevención y señales que no debemos ignorar

El hospital también aprovecha esta iniciativa para lanzar un mensaje de prevención a toda la población de Collado Villalba, Alpedrete, Moralzarzal, Cercedilla, Navacerrada, Los Molinos, Becerril de la Sierra y Collado Mediano. Existen síntomas que a veces normalizamos, pero que requieren una visita al médico.

Por ejemplo, un cambio en la voz o ronquera que dure más de dos o tres semanas debe ser motivo de consulta, especialmente en personas fumadoras. En estos casos, es necesaria una exploración de la laringe para descartar tumores. Como bien resume el Dr. Díaz Tapia, “es fundamental concienciar sobre cuándo consultar; la educación sanitaria es la base para un diagnóstico exitoso”. La clave del éxito reside en que el vecino esté alerta y el sistema sanitario esté preparado para responder con rapidez.

Un hospital de referencia para la zona noroeste

El Hospital Universitario General de Villalba atiende a unos 124.000 habitantes y cuenta con tecnología de vanguardia, incluyendo TAC, resonancias magnéticas y salas de medicina nuclear. Con más de 200 habitaciones individuales y 9 quirófanos, este centro público del SERMAS sigue apostando por la formación continua para asegurar que su alta capacidad tecnológica se vea respaldada por una red de atención primaria sólida y bien preparada.

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Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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