Cientos de familias de la Sierra Oeste siguen sin poder volver a sus viviendas tras el incendio que ha afectado a la zona. Mientras dura esa espera, se ha puesto en marcha un dispositivo de alojamiento, acompañamiento y apoyo psicológico que ya suma varios miles de atenciones. Repasamos en qué consiste y quién puede beneficiarse de él.
El incendio ha dejado inhabitables numerosas viviendas en municipios de la Sierra Oeste de Madrid, lo que ha obligado a buscar alojamiento temporal para las familias afectadas. Según los últimos datos, se han gestionado 375 plazas hoteleras destinadas a quienes todavía no pueden regresar a sus hogares.
Este alojamiento se ofrece a través de un contrato de emergencia con Cruz Roja, que pone a disposición de los afectados hasta 900 habitaciones diarias. De esta capacidad, ya se han gestionado 375 plazas para familias que no pueden regresar a sus viviendas.

Los puntos de ayuda, el corazón de la respuesta al incendio
Toda esta ayuda se coordina desde los llamados Puntos de Ayuda Tras el Incendio, conocidos como PATI, instalados en San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado. En estos espacios trabajan de forma conjunta distintos profesionales que atienden tanto las necesidades prácticas como emocionales de los vecinos.
Uno de los servicios más valorados es el acompañamiento a los afectados para revisar el estado de sus viviendas, comprobando si existen daños o incidencias en el suministro de agua y de electricidad antes de que las familias regresen. Se trata de un paso pensado para evitar sustos y facilitar una vuelta a casa más segura.
Desde estos puntos, además, se ha prestado apoyo psicológico y orientación a quienes lo necesitan. La cifra habla por sí sola: ya se han realizado 627 atenciones psicológicas y de información a vecinos que, desde el pasado martes, han comenzado a volver de forma progresiva a sus casas.
Oficinas móviles para llegar a más vecinos
Para reforzar esta atención, también se han desplazado hasta los puntos de ayuda las Oficinas Móviles de Atención al Ciudadano, que ofrecen apoyo psicológico y orientación sobre todos los trámites relacionados con el regreso a casa y con las consecuencias del incendio.
Estas unidades móviles llevan trabajando desde el lunes 27 de julio y, en este tiempo, han tramitado 306 consultas de información y orientación, además de realizar 107 atenciones psicológicas. Detrás de estas cifras hay un equipo formado por 36 psicólogos y 36 agentes del 012, que se reparten el trabajo para poder atender al mayor número posible de vecinos en el menor tiempo.
El SUMMA 112 suma su ayuda desde el primer día
El apoyo psicológico no ha llegado solo a través de los puntos de ayuda y las oficinas móviles. Los profesionales del SUMMA 112 han estado presentes desde el inicio de la emergencia y ya han realizado más de 200 atenciones psicológicas a personas afectadas por el incendio.
Esta suma de recursos —alojamiento, acompañamiento técnico y apoyo emocional— forma parte de un mismo dispositivo puesto en marcha para dar respuesta a las necesidades más urgentes de los vecinos de la Sierra Oeste. Con el paso de los días, y a medida que más familias van pudiendo regresar a sus hogares, estos servicios se mantienen activos para acompañar el proceso hasta que la normalidad vuelva por completo a la zona.










