La Comunidad de Madrid ha dado un paso importante hacia el futuro del servicio de agua en la región con la presentación del Plan Estratégico de Canal de Isabel II 2025-2030, que incluye una inversión histórica de más de 2.000 millones de euros. Esta cifra es un 56% mayor que la media anual de los últimos diez años, lo que subraya el compromiso con la calidad del servicio en un momento clave, marcado por el incremento poblacional y los desafíos del cambio climático.
El Plan Estratégico se presenta como una respuesta integral a los desafíos que enfrenta la región en términos de abastecimiento de agua. La reducción de los recursos hídricos y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos son dos de los factores más relevantes que se deben tener en cuenta. Además, las normativas cada vez más exigentes, tanto a nivel nacional como europeo, plantean nuevas demandas que este plan está diseñado para abordar.
En este sentido, se ha destinado una partida de más de 850 millones de euros a la ampliación y mejora de las instalaciones de captación y tratamiento de agua. Entre las inversiones destacadas, se encuentra la renovación de más de 450 millones de euros para la actualización de tuberías y otros elementos esenciales de la red de distribución, con el objetivo de aumentar la calidad y reducir las pérdidas.
Uno de los proyectos más significativos será la ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Colmenar Viejo, la más grande de España y una de las mayores de Europa, con una inversión de 150 millones de euros. Esta ampliación permitirá mejorar el tratamiento y la distribución del agua para más de 6 millones de habitantes en la región.
Innovación y digitalización: el futuro del servicio
El futuro del servicio de agua en Madrid no solo se construye sobre infraestructuras físicas, sino también sobre un fuerte componente de innovación y digitalización. En 2026, Canal de Isabel II alcanzará uno de sus hitos más importantes con la implantación total de contadores inteligentes que permiten la telelectura. Esto no solo facilitará la gestión de los consumos de agua, sino que contribuirá a una gestión más eficiente y sostenible de este recurso vital. Para ello, se destinarán más de 100 millones de euros.

Mejoras en drenaje para hacer frente a fenómenos meteorológicos extremos
La Comunidad de Madrid, consciente de la creciente frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos como las DANAs, ha diseñado una estrategia de inversión destinada a mejorar los sistemas de drenaje. Se han asignado 500 millones de euros para reforzar los sistemas de drenaje en toda la región, lo que permitirá minimizar el impacto de las lluvias torrenciales y las inundaciones, protegiendo a los municipios y sus infraestructuras.
Además, se destinarán más de 230 millones para mejorar las depuradoras y optimizar los sistemas de vertido, adaptándolos a las nuevas exigencias medioambientales. De este modo, se asegurará una mayor calidad del agua y se fomentará el respeto por el medio ambiente.
Un modelo de tarifas equilibrado y sostenible
La sostenibilidad del modelo de gestión es otro de los pilares del Plan Estratégico. Para financiar las mejoras y adaptaciones a los nuevos retos, Canal de Isabel II ajustará sus tarifas de forma progresiva. Sin embargo, el objetivo es mantener las tarifas por debajo de la media nacional, garantizando que el servicio siga siendo asequible para todos los usuarios.
En comparación con otras ciudades españolas y europeas, la tarifa del agua en Madrid es de las más baratas. Con una factura bimestral de 37,2 euros, Madrid se sitúa por debajo de ciudades como Barcelona, Sevilla, Valencia o Bilbao. En una comparativa con 40 grandes ciudades europeas, la tarifa madrileña es un 60% más barata que la media.
Un plan orientado a la sostenibilidad y la equidad social
El plan no solo busca la sostenibilidad medioambiental, sino también la equidad social. Se seguirá ayudando a los colectivos más vulnerables mediante bonificaciones en las tarifas, asegurando que todos los ciudadanos tengan acceso al agua de calidad a precios justos. Estas actualizaciones tarifarias se aplicarán de manera progresiva, con un ajuste anual que garantice el equilibrio entre la mejora del servicio y la protección del bolsillo de los madrileños.









