La norma de cinco sustituciones mejora la intensidad y seguridad del fútbol profesional

En la temporada 2019/2020, el fútbol se vio alterado por la crisis sanitaria lo que obligó a las competiciones a reajustar su calendario para terminar la temporada a tiempo. El descanso entre partidos se redujo, lo que aumentó la fatiga y los riesgos de lesión para los jugadores. Fue entonces cuando LaLiga, con la aprobación de la FIFA, decidió permitir hasta cinco sustituciones por partido, con un máximo de tres ventanas para realizarlas, en un intento por mejorar la salud física de los futbolistas y mantener la calidad del juego.

Un estudio para evaluar el cambio

El estudio de la UPM se centró en el impacto de esta medida en el rendimiento físico de los jugadores durante la temporada 2020/2021. En él se analizaron 66 partidos de LaLiga SmartBank (segunda división española) y se estudiaron más de 1000 informes de rendimiento de jugadores. Los resultados mostraron que el aumento en las sustituciones favoreció la dinámica del juego, permitiendo a los futbolistas mantener mayores niveles de intensidad, reducir la fatiga y minimizar el riesgo de lesiones. Este cambio ha demostrado ser crucial en una temporada donde los partidos se jugaban con mayor frecuencia y en menor tiempo de descanso.

Mejor rendimiento físico: ¿Qué dice el estudio?

El informe reveló que la rotación más frecuente de los jugadores ha permitido mantener un mayor ritmo de juego y un rendimiento físico superior. Según los datos, los jugadores que disputan el partido completo recorren un promedio de 10.105 metros, mientras que aquellos que son sustituidos en la segunda mitad alcanzan los 10.847 metros, lo que demuestra un mayor esfuerzo físico. Además, la distancia recorrida a alta intensidad también aumentó, con un 24% más de sprints por partido.

Los resultados son claros: las sustituciones no solo favorecen el rendimiento individual, sino también el colectivo, ya que el ritmo del partido se mantiene elevado a lo largo de todo el encuentro. Esta medida ha conseguido que el juego sea más dinámico y, al mismo tiempo, más seguro para los jugadores.

¿Cómo afecta a las tácticas y la estrategia de juego?

El investigador de la UPM, Abraham García-Aliaga, destacó que la nueva normativa también abre la puerta a nuevos enfoques tácticos. Según García-Aliaga, cada posición en el campo tiene demandas físicas y tácticas diferentes, lo que sugiere que las sustituciones deberían ser gestionadas de manera estratégica. “Analizar los datos por posiciones permitiría optimizar tanto la preparación física como las estrategias de sustitución”, afirma el experto.

Este enfoque permite que los entrenadores adapten sus tácticas y gestionen el ritmo del partido con mayor precisión, reduciendo el desgaste físico acumulado y maximizando el rendimiento de sus jugadores. Las sustituciones pueden ser defensivas u ofensivas, lo que aporta una flexibilidad táctica que antes no existía con el límite de tres cambios.

La importancia de la rotación para evitar lesiones

Además de mejorar el rendimiento físico, el estudio también subraya la importancia de las sustituciones para prevenir lesiones. Durante los períodos de alta congestión de partidos, la fatiga acumulada puede incrementar el riesgo de lesiones musculares y articulares. Gracias a las sustituciones, los jugadores tienen más oportunidades para descansar y recuperarse, lo que reduce la posibilidad de lesiones graves.

Futuro de las sustituciones en el fútbol profesional

Aunque el estudio ha confirmado los beneficios de la norma de cinco sustituciones, los investigadores sugieren que aún queda mucho por explorar. Se recomienda realizar futuros estudios para investigar cómo las sustituciones afectan el rendimiento en función de las posiciones en el campo. Esto podría llevar a un análisis más detallado y a una gestión aún más eficiente de las sustituciones, adaptando las decisiones tácticas según el momento del partido y el estado físico de los jugadores.

Un cambio positivo para el fútbol

La normativa de cinco sustituciones ha llegado para quedarse y, según los estudios, ha mejorado significativamente el rendimiento físico en el fútbol profesional. Además de mantener el ritmo del juego y reducir la fatiga, ha ayudado a prevenir lesiones y a garantizar un espectáculo más dinámico y seguro para los jugadores. Sin duda, este cambio ha marcado un antes y un después en la manera de gestionar los partidos, y su impacto seguirá siendo objeto de estudio en los próximos años.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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