Soto del Real se convierte en pionero en la protección de la infancia frente al uso prematuro del móvil. Un grupo de familias, con el respaldo del Ayuntamiento, ha lanzado un pacto social para retrasar la entrega del primer dispositivo a menores y crear una red de apoyo entre padres y madres. El objetivo: educar en un entorno digital más saludable y consciente.
En un contexto en el que el uso del móvil entre niños y adolescentes crece sin freno, un grupo de familias de Soto del Real ha decidido tomar la iniciativa y proponer un acuerdo social que ponga freno a la presión digital sobre la infancia. El pasado 29 de mayo, el municipio fue testigo de la presentación pública del Pacto de Familias, una propuesta que busca proteger la salud emocional, social y académica de los más jóvenes ante los riesgos del acceso temprano y sin supervisión a los teléfonos móviles.
Este movimiento ciudadano, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Soto del Real, aspira a convertirse en un referente para otros municipios que comparten la misma preocupación. El pacto no solo pretende retrasar el acceso al primer móvil, sino también fomentar un acompañamiento activo y una red de apoyo entre familias.
¿Qué compromisos asumen las familias?

Lejos de limitarse a una simple prohibición, el Pacto de Familias apuesta por un enfoque positivo, preventivo y pedagógico. Entre los compromisos que asumen las familias que se suman a la iniciativa, destacan tres pilares fundamentales:
- Retrasar la entrega del primer móvil personal al menos hasta los 16 años.
- Guiar y acompañar activamente el uso del móvil cuando este ya está presente en casa.
- Promover una red de apoyo mutuo entre padres y madres para compartir experiencias, resolver dudas y generar estrategias comunes.
Este planteamiento colaborativo busca evitar que ningún niño o niña se sienta aislado o en desventaja por no disponer de un teléfono móvil, y pone el acento en el valor de “crecer sin prisas, en libertad y en compañía”.
¿Cómo funciona la red de apoyo entre familias?
Uno de los aspectos más innovadores de este pacto es la creación de una red de apoyo entre familias, que permite compartir preocupaciones, resolver dudas y buscar soluciones conjuntas ante los retos del entorno digital. La iniciativa invita a todas las familias interesadas a unirse rellenando un formulario, lo que facilita la creación de una comunidad activa y solidaria.
Este enfoque colectivo pretende romper el aislamiento que a menudo sienten los padres y madres que deciden retrasar la entrega del móvil y, al mismo tiempo, ofrece un espacio de diálogo y aprendizaje compartido.
¿Es solo un pacto o una herramienta viva?
El Pacto de Familias no es un documento cerrado ni inamovible. Sus impulsores lo definen como una herramienta viva, abierta a la participación y a las aportaciones de las familias que lo integran. La intención es generar un diálogo constante, escuchar a los adolescentes y adaptar el acuerdo a las necesidades y realidades cambiantes.
De este modo, el pacto se convierte en un espacio de reflexión colectiva sobre cómo educar en la era digital, y en una oportunidad para compartir experiencias y buenas prácticas.










