Las obras arrancan a finales de junio y deben estar terminadas antes del inicio del nuevo curso escolar, en la primera semana de septiembre.
Los centros educativos públicos de San Sebastián de los Reyes vivirán este verano una transformación importante. Con un presupuesto de 600.000 euros, se van a acometer obras de mejora en varios colegios del municipio aprovechando el periodo vacacional, cuando los alumnos no están en las aulas. El objetivo es claro: que los estudiantes encuentren a la vuelta de las vacaciones unas instalaciones renovadas, más cómodas y seguras.
Los trabajos comenzarán a finales de junio, coincidiendo con el cierre del año escolar, y la fecha prevista para su finalización es la primera semana de septiembre, justo antes de que arranque el nuevo curso. De esta forma, las molestias para familias, docentes y alumnos serán prácticamente inexistentes.
Mejoras generales en todos los centros
Todos los colegios públicos del municipio se beneficiarán de un plan de mantenimiento y acondicionamiento general. Entre las actuaciones previstas se incluyen trabajos en los aseos, mejoras en los patios, renovación de pinturas y sustitución de elementos de cerrajería. Se trata de intervenciones que, aunque puedan parecer menores, tienen un impacto directo en el día a día de los alumnos y en el aspecto general de los edificios.
Este tipo de mejoras cotidianas son precisamente las que más valoran las comunidades educativas, ya que contribuyen al bienestar de los niños durante su jornada escolar y al mantenimiento del patrimonio público del municipio.
Proyectos de mayor envergadura: confort y seguridad
Más allá del mantenimiento habitual, el plan incluye varias intervenciones de mayor calado, centradas especialmente en dos aspectos fundamentales: el confort térmico y la seguridad de los alumnos.
En cuanto al confort térmico, se actuará en las carpinterías —es decir, ventanas, puertas y marcos— de tres centros educativos. En la escuela infantil La Locomotora se sustituirán las antiguas carpinterías interiores de madera, que serán reemplazadas por materiales más modernos y eficientes. En el CEIP Fuente Santa se renovarán las carpinterías exteriores de aluminio, lo que contribuirá a mejorar el aislamiento del edificio. Y en el CEIP León Felipe se sustituirán algunas de las carpinterías de aluminio existentes en varias aulas.
Estas actuaciones no son un mero capricho estético. Una buena carpintería reduce las pérdidas de calor en invierno y el calor excesivo en verano, lo que se traduce en aulas más confortables y en un menor gasto energético para el propio edificio.
Líneas de vida en dos colegios
Uno de los aspectos más destacados del plan tiene que ver con la seguridad en las cubiertas de los edificios. En los colegios Tierno Galván y León Felipe se instalará lo que se conoce como líneas de vida: sistemas de anclaje que permiten a los operarios trabajar en los tejados con plenas garantías de seguridad durante las labores de mantenimiento.
Esta medida, incorporada por los técnicos responsables del proyecto por considerarla prioritaria, no afecta directamente al alumnado pero sí garantiza que cualquier intervención futura en las cubiertas de estos centros se realice bajo los estándares de prevención de riesgos laborales exigidos.
Un plan consensuado con los centros educativos
No se trata de un plan diseñado desde arriba sin consultar a quienes mejor conocen las necesidades de cada colegio. Todas las actuaciones recogidas en el proyecto han sido consensuadas con los equipos directivos de los centros, que trasladaron sus peticiones a las áreas municipales de Educación y de Obras Públicas y Mantenimiento. A partir de esas solicitudes, los técnicos elaboraron un plan que combina las demandas de los propios colegios con las mejoras que ellos mismos identificaron como necesarias.
Este modelo de trabajo colaborativo permite que la inversión llegue donde realmente hace falta y que los directores y directoras de los centros se impliquen en el proceso desde el principio.









