Los cuadernos personales del pintor Jordi Teixidor se exponen por primera vez en la Sala Alcalá 31 de Madrid

Se podrán ver las creaciones que el autor valenciano ha realizado desde 1965 hasta la actualidad

Hasta el próximo 19 de abril, los vecinos de Madrid y visitantes tienen la oportunidad de sumergirse en el universo de Jordi Teixidor. Esta muestra, presentada por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, y el comisario Ángel Calvo Ulloa, no es una simple recopilación de cuadros; es un análisis detallado de la evolución de un artista que ha marcado hitos en la pintura contemporánea de nuestro país.

Teixidor, nacido en Valencia en 1941, es una figura fundamental para entender el arte abstracto en España. Su trayectoria, que comenzó a mediados de los años 60, se caracteriza por un rigor formal y una búsqueda constante de la esencia a través del color y la geometría. Según destacó De Paco Serrano durante la inauguración, Teixidor es «uno de los máximos representantes de la abstracción española, reconocido por sus pinturas de carácter casi monocromo y por el uso riguroso del color negro».

Los cuadernos de trabajo: el corazón de la muestra

Uno de los mayores atractivos de esta exposición es la exhibición, por primera vez al público, de 31 cuadernos de trabajo del artista. Estas piezas se sitúan en el eje central de la Sala Alcalá 31 y actúan como un diario visual que permite entender cómo nacen las ideas de un creador.

De estos cuadernos, 23 pertenecen a la colección privada de Teixidor, mientras que los ocho restantes han sido cedidos por el IVAM (Institut Valencià d’Art Modern). Al recorrer estas páginas, el visitante puede descubrir no solo los bocetos de los proyectos que finalmente vieron la luz, sino también aquellas ideas y reflexiones que se quedaron en el camino, ofreciendo una visión íntima y personal de su proceso creativo.

Un espacio para la introspección y el gran formato

La estructura de la exposición guía al espectador hacia conceptos que Teixidor ha explorado con especial intensidad en los últimos años. Uno de los puntos neurálgicos de la visita es el espacio dedicado a la idea de capilla. Este entorno ha sido diseñado para que el público pueda experimentar una sensación de recogimiento y auto-reflexión mientras contempla las obras.

Rodeando este concepto, se encuentran sus producciones más recientes. Se trata de cinco pinturas de gran formato donde las figuras geométricas y el uso del color cobran un protagonismo absoluto. Estas piezas demuestran que, a pesar de su dilatada carrera, el artista valenciano sigue manteniendo una capacidad sorprendente para dialogar con el espacio y el espectador.

Actividades y accesibilidad para todos los públicos

La Comunidad de Madrid ha diseñado un programa completo para que la experiencia de «No-res» llegue a todos los sectores de la sociedad. Además de la entrada gratuita, la sala ofrece visitas guiadas, talleres educativos para alumnos de todas las edades (desde infantil hasta bachillerato) y estaciones creativas pensadas específicamente para disfrutar en familia. También se han organizado encuentros con el propio Jordi Teixidor y el comisario de la muestra para profundizar en los detalles técnicos y artísticos.

En términos de inclusión, la organización ha puesto especial énfasis en eliminar barreras. Un 10% de las plazas en todas las actividades está reservado para personas con discapacidad. Asimismo, el espacio cuenta con bucle magnético, recorridos adaptados en Lengua de Signos Española (LSE) y materiales informativos editados en lectura fácil y letra grande, asegurando que el arte sea un patrimonio accesible para cualquier vecino.

El legado de un Premio Nacional

La relevancia de esta cita cultural se entiende mejor al repasar la hoja de ruta de su protagonista. Jordi Teixidor reside en Madrid desde los años 80, tras una etapa fundamental de formación en Nueva York. Su obra ha cruzado fronteras, participando en eventos internacionales de prestigio como la Bienal de Venecia o exposiciones en el Museo Guggenheim de Nueva York.

Su contribución a las artes plásticas fue reconocida oficialmente en 2014, cuando recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Además, es miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, lo que subraya su posición como un maestro vivo de la pintura actual.

Para quienes deseen profundizar aún más en su obra, la exposición se complementa con un catálogo editado para la ocasión. Este volumen incluye una conversación entre Teixidor y Calvo Ulloa, junto a ensayos de especialistas de la talla de Victoria Cirlot, Miquel Mont y Paula Barreiro, ofreciendo un análisis académico que completa la experiencia visual de la sala.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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