El uso habitual de tacones con más de 3 centímetros o llevar zapatos de punta estrecha aumentan las posibilidades de la aparición de juanetes.
Estilizan, alargan las piernas y hacen que todo siente bien con ellos, hablamos de los tacones. Eso sí, llevarlos es el sufrimiento de muchas mujeres puesto que entre el 40 y el 80% usa los más altos, habitualmente con más de 3 centímetros. Unos centímetros de más que dañan los pies. Algo que queda demostrado en el estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid, en el que se demuestra que, a largo plazo, el uso asiduo de tacones altos ocasiona la deformidad crónica en los huesos del pie.
La universidad junto con la la Clínica CEMTRO de Madrid ha presentado el estudio en el Congreso Mundial de Podología celebrado en Roma. En él, el doctor Rubén Sánchez-Gómez, explicaba que “hasta ahora se conocía que los zapatos de punta estrecha producían deformidades óseas a largo plazo pero no se tenía constancia de la relación entre la altura de los tacones y la aparición de juanetes».
Problemas serios
Casi un 60% de las mujeres mayores de 50 años sufre de juanetes, un problema que también afecta a la columna lumbar. Cuando las mujeres utilizan tacones altos, la parte delantera del pie soporta el 57% del peso corporal con tacones de 4 centímetros, y se eleva al 75% cuando la altura aumenta 2cm más. Según el experto, “esta variación de carga en detrimento del antepie, es la causa de las sobrecargas metatarsales y la aparición de durezas en la zona central, tan dolorosas como incapacitantes en muchos casos”.

Cuando existe la deformidad ósea, «las técnicas paliativas son tan sólo de mejora del dolor, pero la desviación ósea y la pérdida de movilidad, son irrecuperables» comentaba el doctor. Si el proceso sigue es necesario recurrir al quirófano para el tratamiento de la patología, debido a la artrosis y la incapacidad funcional.
Zapatos de punta estrecha
El calzado con punta estrecha también produce juanetes, ya que disminuye el espacio para los dedos, «y por tanto los hace sufrir», dice el especialista. Quien informa también de que «durante el ciclo de la marcha, cuando el despegue de talón, en la que el pie impacta contra la puntera del zapato, obligando al dedo gordo a desviarse».










