La protección de los colectivos más vulnerables ante catástrofes o situaciones de riesgo grave da un salto cualitativo en la Comunidad de Madrid. La presidenta del Ejecutivo autonómico, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado durante la primera jornada del Debate del Estado de la Región, celebrado en la Asamblea de Madrid, la creación de una base de datos específica y de adscripción voluntaria destinada a personas con movilidad reducida. Esta herramienta quedará integrada de manera directa en la plataforma tecnológica del Sistema de Gestión de Emergencias (SIGE) del centro de atención Madrid 112.
El propósito principal de esta medida es acortar al máximo los tiempos de reacción y optimizar la planificación de los operativos de salvamento en siniestros cotidianos o eventos de gran escala. Cuando un ciudadano registrado o un vecino alerte sobre un incendio en un bloque de viviendas, una inundación severa o un accidente fortuito, los operadores y los mandos tácticos sabrán de antemano qué dificultades añadidas presenta el rescate y qué recursos materiales deben desplegarse sin dilación.
Información operativa en tiempo real
La inscripción en este censo autonómico estará abierta en una primera etapa a ciudadanos que presenten cualquier clase de discapacidad física acreditada o que se encuentren reconocidos en situación de dependencia. Al formalizar el trámite voluntario, los usuarios facilitarán las coordenadas precisas de sus domicilios habituales, así como las direcciones de sus centros de trabajo o centros de estudio en los que pasan gran parte de su jornada.
Más allá de la mera ubicación geográfica, el SIGE catalogará las condiciones funcionales y las ayudas técnicas esenciales que cada persona precisa en su rutina o durante una evacuación de urgencia. Esto abarca desde la dependencia de sillas de ruedas (manuales o eléctricas) y dispositivos ortopédicos pesados, hasta la vinculación vital a aparatos de soporte como equipos de ventilación mecánica o concentradores de oxígeno. El conocimiento previo de esta información es crucial: entrar en un inmueble anegado de humo sabiendo qué habitante carece de capacidad motora para descender por las escaleras o cuál requiere suministro eléctrico ininterrumpido puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Cooperación institucional y tejido social
La puesta en marcha y el mantenimiento de esta infraestructura técnica no se realizará de manera aislada. Estará coordinada operativamente por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112), organismo que aglutina el mando de los cuerpos de intervención de la región. Sin embargo, para garantizar una adecuada captación de datos y una atención sensible con las realidades de los afectados, se trabajará mano a mano con la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales a través de su Dirección General de Atención a Personas con Discapacidad.
Un pilar fundamental de este proyecto reside en el convenio estratégico de colaboración con la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Madrid (FAMMA-Cocemfe). Las organizaciones de la sociedad civil aportarán su experiencia directa en la detección de barreras arquitectónicas y canalizarán las inquietudes del colectivo para que los formularios de inscripción sean accesibles, claros y respetuosos con las normativas más estrictas de protección de datos personales y clínicos.
Planificación adaptada para los servicios de intervención
Hasta la fecha, cuando los servicios de extinción de incendios o las patrullas policiales llegaban al lugar de un siniestro urbano, gran parte del triaje y la localización de personas atrapadas dependía del testimonio verbal de vecinos o de la exploración visual sobre el terreno. Gracias a la integración en el SIGE, desde el mismo instante en que entra la llamada de alerta en la centralita del 112, la ficha del inmueble desplegará un aviso que alertará a las dotaciones en camino.
De este modo, tanto el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid como las Policías Locales, el Cuerpo Nacional de Policía y el SUMMA 112 podrán estructurar previamente maniobras específicas: movilizar escalas adaptadas, portar camillas nido o arneses de evacuación especial, prever la reserva de botellas de aire suplementarias o coordinar ambulancias medicalizadas con soporte vital avanzado de forma simultánea. Con este paso, Madrid refuerza su marco de seguridad civil situando a la persona vulnerable en el eje prioritario de la respuesta ante catástrofes.









