En Madrid se come bien en cualquier barrio, no solo en el centro

Quince locales repartidos por los barrios de Madrid, seleccionados por la Academia Madrileña de Gastronomía, forman una guía gratuita para descubrir la capital con otro apetito.

Quien visita Madrid por primera vez suele hacer el mismo recorrido: Puerta del Sol, Mercado de San Miguel, alguna terraza en La Latina. Y come bien, claro que sí. Pero se queda sin ver la mitad de la película.

Porque Madrid es también ese bar sin nombre visible en Usera donde el manchego curado corta fino y el vino viene en jarra, o esa casa de comidas de Hortaleza donde el cocido se hace como siempre se ha hecho, sin trampa ni cartón. Es el restaurante de Carabanchel que lleva tiempo dando que hablar entre quienes siguen la escena gastronómica con atención, o el local de Arganzuela que ha conseguido actualizar los platos de siempre sin que parezcan irreconocibles.

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Todo eso existe. El problema, hasta ahora, era saber dónde encontrarlo.

Un mapa para los que quieren comer de verdad

La respuesta llega en forma de guía ilustrada. El Ayuntamiento de Madrid y la Academia Madrileña de Gastronomía han presentado este lunes ‘Todo Madrid para comérselo’, un mapa gratuito con quince direcciones gastronómicas repartidas por los distintos distritos de la capital. No es una lista de los restaurantes más caros ni de los más mediáticos. Es una selección pensada para quien quiere entender Madrid a través de lo que se come en sus barrios.

La concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, fue directa al presentarlo: «Este mapa es una invitación a madrileños y visitantes a descubrir los distritos de Madrid a través de la gastronomía». Y añadió algo que resume bien la filosofía del proyecto: «Los distritos muestran lo mejor de la identidad culinaria madrileña, una cocina diversa, arraigada a la tradición y, al mismo tiempo, en constante innovación».

Los quince establecimientos los ha elegido la Academia Madrileña de Gastronomía, que no es precisamente conocida por hacer las cosas a la ligera. El resultado es un recorrido que va de norte a sur de la ciudad y que mezcla tabernas, casas de comidas, restaurantes de producto, propuestas internacionales y proyectos más personales. Cada parada tiene su propia lógica, su propio carácter. No hay dos iguales.

El recorrido: de Fuencarral a Usera sin prisa

El mapa arranca en el norte y baja despacio. Una de las primeras paradas es Pollo y Carbón, en Fuencarral-El Pardo, donde la brasa manda y el producto habla por sí solo. Más al sur, en Chamartín, aparecen dos locales que representan extremos distintos de la cocina: Amor de Bellota, centrado en el producto ibérico de primera calidad, y Sen Omakase, donde la experiencia japonesa se vive con todas las consecuencias, plato a plato, sin carta y sin prisas.

En Chamberí conviven Sa Marinada, con una cocina de raíces mediterráneas donde el pescado fresco lleva el peso del menú, y Barrera, un proyecto más íntimo y personal que ha sabido ganarse un hueco entre los vecinos del barrio sin hacer demasiado ruido. También en Salamanca está LaCharcuterie, un espacio donde los embutidos y los quesos de calidad son los auténticos protagonistas.

El corazón más castizo del mapa lo ocupan Gozar Neotaberna Castiza, en La Latina, e IN-PULSO, en Arganzuela. Dos formas distintas de mirar la cocina madrileña de siempre con ojos del presente. Ninguno de los dos reniega del recetario tradicional; al contrario, lo reivindican. Pero lo hacen con criterio y con técnica, sin caer en la nostalgia fácil.

Las casas de comidas tienen también su espacio en la guía. Mayser, en Ciudad Lineal, y Conduma, en Hortaleza, son dos ejemplos de esos lugares que mantienen viva una forma de entender la hostelería que cada vez escasea más: cocina honesta, trato cercano y precios que no dan vértigo.

Y luego están las sorpresas. La Capa, en Carabanchel, representa a un barrio que lleva años cambiando y que ha encontrado en la gastronomía una de sus señas de identidad más interesantes. La Montaña, en Moncloa-Aravaca, y Cocidos en Barro, en San Blas-Canillejas, son dos direcciones con mucha personalidad propia. Y el cierre lo pone el Bar Manchego, en Usera, uno de esos locales que no necesitan presentación en el barrio pero que merecen ser conocidos mucho más allá de él.

© su-lin

Cómo usar el mapa sin perderse

Cada una de las quince paradas incluye una descripción del local, sus platos más representativos, la dirección y un código QR que lleva a una ficha completa con información ampliada. Es decir, se puede imprimir y llevar en el bolsillo o consultarlo directamente desde el móvil mientras se camina.

El mapa está disponible en español e inglés y puede descargarse gratis en esMADRID.com, el portal oficial de turismo del Ayuntamiento, y en la web de la Academia Madrileña de Gastronomía. Sin registro, sin formularios. Solo entrar y descargar.

No es el primero ni será el último

Este mapa forma parte de algo más grande. La idea es construir una colección de guías gastronómicas temáticas que vayan ampliándose con el tiempo, cada una con su propia mirada sobre la cocina madrileña. El punto de partida fue el Mapa ilustrado de vermuterías de Madrid, publicado el año pasado, que demostró que había apetito real por este tipo de contenidos.

Antes de eso, la misma colaboración entre el Ayuntamiento y la Academia ya había dado otros frutos: libros como Madrid Gastro. La nueva movida o Gastronomía de las tabernas y restaurantes centenarios de Madrid, y la campaña mensual ‘Cómete Madrid’, que lleva tiempo funcionando como una pequeña agenda gastronómica de la ciudad.

Hay una razón de fondo en todo esto que va más allá de las recomendaciones gastronómicas. El Plan Estratégico de Turismo de Madrid 2024-2027 tiene entre sus objetivos repartir mejor el flujo de visitantes por la ciudad. Dicho de otro modo: que no todo el mundo acabe empujándose en las mismas cuatro calles del centro.

La gastronomía es una de las herramientas más eficaces para conseguirlo. Una buena mesa puede ser motivo suficiente para cruzar la ciudad, descubrir un barrio desconocido y quedarse a tomar un café en una terraza que no aparece en ningún ranking. Ese es el movimiento que este mapa intenta provocar.

Madrid lleva años siendo reconocida como uno de los grandes destinos gastronómicos de Europa. Tiene restaurantes con estrella, mercados renovados y una escena de bares que no tiene rival. Pero su mayor riqueza, la que más cuesta encontrar si nadie te la señala, está en los barrios. En el restaurante familiar que abre a mediodía en una calle sin mucho tráfico. En el bar que hace el mejor cocido de la ciudad sin que casi nadie fuera del barrio lo sepa todavía. En la mesa que te cambia la idea que tenías de Madrid.

Para eso sirve este mapa. Para que esa mesa sea más fácil de encontrar.

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Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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