El Museo del Ferrocarril de Madrid se transformará los próximos días 23 y 24 de mayo en el gran epicentro de la gastronomía madrileña con la primera edición del Madrid Food Fest. Esta cita especial, nacida de los creadores del popular Mercado de Motores, reunirá a cocineros de prestigio internacional y a más de cien productores artesanos en un ambiente pensado para el disfrute de todos los vecinos.
La gran novedad que presenta este encuentro es la oportunidad de disfrutar de la alta cocina en un formato totalmente informal y sin las habituales complicaciones de los restaurantes de gala. Los asistentes tendrán a su alcance versiones callejeras y adaptadas al formato street food de las creaciones que estos chefs sirven en sus propios establecimientos. De este modo, se eliminan por completo las barreras de las listas de espera de varios meses, los manteles de hilo y los protocolos rígidos, permitiendo saborear platos de alta cocina con una bebida fría en la mano.
Entre los nombres propios confirmados que liderarán los fogones del evento se encuentran cocineros de la talla de Edwin Rodríguez del restaurante Quimbaya, Miguel Ángel Expósito de Retama y Víctor Infantes de Ancestral, todos ellos reconocidos con codiciadas estrellas Michelin y soles Repsol. A este elenco culinario de primer orden se suman las interesantes propuestas de Rafa Bérgamo (Kuoco), Pablo Sánchez y Lalo Zarcero (Marmitón), Javier Aparicio (Salino) y Jhosef Arias (Bold Kitchen), creadores ampliamente recomendados por las principales guías del sector por su innovación y calidad. El broche dulce a las jornadas culinarias lo pondrá la cuidada repostería de Irene desde el obrador de Itama Pastelería.
Productos artesanales directos del productor a la cesta
Más allá de los platos listos para consumir en el momento, el festival albergará un gran mercado de abastos compuesto por más de 100 artesanos de la alimentación. Este espacio está pensado para quienes buscan llenar la despensa de casa con artículos exclusivos que no se encuentran de forma habitual en las grandes superficies comerciales. La dinámica del mercado fomenta el trato directo, por lo que cada vecino podrá conversar directamente con la persona que elabora el alimento, conociendo su historia de primera mano y alejándose de los discursos comerciales tradicionales de las tiendas.
La selección de alimentos para llevar a casa incluye verdaderos iconos de la gastronomía local y nacional. Los visitantes podrán adquirir las famosas patatas bravas del Bar Docamar, los cafés de especialidad tostados minuciosamente por Curador con granos seleccionados, y los chocolates puros elaborados bajo el concepto artesanal bean-to-bar de la firma Moxe. El surtido se completará con los auténticos quesos de pastor de La Mueda, el tradicional vermut de la marca Zarro, mieles puras sin ningún tipo de filtrado, aceites de oliva virgen en rama y una variedad de conservas artesanales de alta calidad seleccionadas especialmente para los paladares más exigentes.

Talleres, catas y aprendizaje culinario para los asistentes
El aspecto educativo y cultural es otro de los pilares del fin de semana, ofreciendo un programa completo de actividades formativas y de ocio que están totalmente incluidas con el precio de la entrada. A lo largo de los dos días de feria, las históricas naves del recinto ferroviario acogerán exhibiciones de cocina en directo, charlas, presentaciones de libros y grabaciones de programas y podcasts en vivo, todo ello acompañado por música ambiente para amenizar las compras y las degustaciones.
Entre las actividades programadas, los asistentes podrán presenciar el particular sistema de corte de jamón ideado por Emilio García Ortigosa, aprendiendo a extraer matices y sabores desconocidos de cada pieza. La divulgadora Anilú Cigüeñas ofrecerá una charla sobre los secretos del picante, explicando por qué causa esa sensación en el paladar y analizando si realmente tiene componentes adictivos. El sector del vino se tratará desde una perspectiva puramente lúdica con el espectáculo Cabaret Sauvignon, que combina la sumillería con notas de humor y música en directo. Asimismo, el creador de la firma 100&NoMore compartirá las pautas esenciales para elaborar el combinado de ginebra perfecto en casa, mientras que Tania de Anta analizará en su ponencia titulada «Disruptiva» los nuevos rumbos y la pérdida de rigidez que experimenta el mundo de la hostelería contemporánea.
Horarios y opciones para organizar la visita el fin de semana
Con el objetivo de facilitar el flujo de visitantes y asegurar una estancia cómoda dentro del recinto, la organización ha diseñado un horario dividido en tres bloques independientes para el fin de semana. El sábado 23 de mayo se dividirá en dos turnos diferentes: la primera sesión se desarrollará por la mañana, desde las 11:00 hasta las 17:00 horas, idónea para aquellos que busquen pasear tranquilamente, comer a mediodía y participar en las catas programadas. La segunda sesión del sábado comenzará a las 17:00 y se alargará hasta las 22:00 horas, configurándose como la opción perfecta para quienes deseen cenar tarde y exprimir las últimas horas de la noche madrileña.
Para el domingo 24 de mayo se ha establecido una única sesión continua que abrirá a las 11:00 y cerrará sus puertas a las 20:00 horas. Esta modalidad dominical está pensada como un plan familiar de jornada completa en el que se puede almorzar bien, disfrutar de los espectáculos musicales y regresar a casa con la cesta de la compra llena de productos especiales. Cabe destacar que, al tratarse de un recinto completamente cubierto, el desarrollo de todas las actividades culinarias, comerciales y formativas está garantizado y no se verá afectado por los posibles cambios meteorológicos o lluvias durante el fin de semana.
Datos prácticos, accesos y descuentos disponibles
Este evento gastronómico se llevará a cabo en las instalaciones del Museo del Ferrocarril de Madrid, situado en el paseo de las Delicias número 61. La localización cuenta con excelentes comunicaciones para los vecinos de la capital, situándose muy cerca de la estación de metro de Delicias (Línea 3) y a apenas cinco minutos a pie del intercambiador de transportes de Atocha, facilitando la llegada tanto en autobús como en tren de Cercanías.
Las entradas oficiales e individuales para cada uno de los pases se gestionan de manera exclusiva a través de la aplicación y el sitio web de Fever. La tarifa general está fijada en 12,50 euros por pase, sin embargo, la organización ofrece una ventaja especial para los vecinos que compren su entrada de forma anticipada: aplicando el código de descuento MOTORES en el momento de realizar el pago, el precio se reduce a la mitad, quedando en 6,25 euros. Además, se ha confirmado que los menores de 12 años tienen acceso totalmente gratuito, convirtiendo esta cita en una opción de ocio muy asequible para las familias que deseen disfrutar juntas de un fin de semana diferente en el barrio.










