La Comunidad de Madrid destina casi 3 millones de euros a levantar en Lozoyuela la futura sede de la Mancomunidad de la Sierra Norte, un edificio de 900 metros cuadrados que atenderá a 42 municipios y a cerca de 50.000 vecinos de la comarca.
Las máquinas ya trabajan en Lozoyuela. Este martes, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, se ha acercado hasta la parcela donde está tomando forma la futura casa de la Mancomunidad de la Sierra Norte, un proyecto que llevaba tiempo esperando su turno y que ahora empieza a ser una realidad visible. La inversión ronda los 3 millones de euros y llega de la mano del Programa de Inversión Regional (PIR) 2022/26, la herramienta con la que el Gobierno regional reparte fondos entre distintas zonas de la región.
No se trata de un edificio cualquiera para la comarca. Cuando esté terminado, dará servicio a 42 municipios y beneficiará, según los cálculos manejados, a casi 50.000 vecinos que hasta ahora han tenido que lidiar con instalaciones más limitadas para gestionar trámites y servicios comunes. La empresa pública Planifica Madrid es la encargada de dirigir las obras, que tienen un plazo de ejecución de 14 meses.
Un edificio pensado para el día a día de la comarca
La nueva sede tendrá casi 900 metros cuadrados repartidos en dos plantas, y su diseño no es casualidad: busca reunir bajo un mismo techo todo lo que hoy funciona de forma más dispersa. En sus dependencias se instalarán las áreas de administración y de urbanismo, es decir, el corazón administrativo desde el que se coordinan buena parte de los servicios que llegan a los pueblos de la sierra.
Pero el edificio no se queda solo en papeleo. Habrá también una zona de formación para empleados públicos, pensada para que el personal de la Mancomunidad pueda actualizarse sin tener que desplazarse fuera de la zona. A esto se suma un espacio reservado para los despachos de los equipos de atención en intervención, donde trabajarán psicólogos y trabajadores sociales, perfiles clave para la atención a las familias de la comarca. El inmueble contará además con salas polivalentes y un salón de actos, pensado para reuniones institucionales y actividades abiertas a la vecindad.
Las palabras del consejero
Durante su visita a las obras, García Martín quiso subrayar el sentido de esta inversión más allá del propio edificio. El consejero aseguró que el objetivo del Ejecutivo autonómico es que «todos los madrileños, con independencia de su lugar de residencia, tengan acceso a los mejores servicios y a las más modernas infraestructuras». Una frase que resume la filosofía detrás de este tipo de proyectos: acercar recursos a zonas rurales que, por su dispersión geográfica, suelen quedar más alejadas de las grandes inversiones públicas.
La Sierra Norte de Madrid es precisamente uno de esos territorios donde la distancia entre municipios pequeños dificulta la gestión conjunta de servicios. De ahí que contar con una sede moderna y centralizada se plantee como una mejora directa para quienes viven allí, no solo para los trabajadores de la Mancomunidad.
Parte de un plan más amplio para la región
Este proyecto no llega solo. Se enmarca dentro del Plan de Actuaciones Supramunicipales del Gobierno regional, una estrategia que cuenta con un presupuesto superior a los 160 millones de euros y que agrupa una treintena de proyectos repartidos por distintos puntos de la Comunidad de Madrid. En conjunto, estas actuaciones están llamadas a beneficiar a 128 municipios, muchos de ellos de carácter rural, donde este tipo de infraestructuras suele marcar una diferencia notable en el día a día de los vecinos.
La nueva sede de Lozoyuela se suma así a un esfuerzo inversor que busca equilibrar servicios entre la capital y las zonas más alejadas, con la vista puesta en que los trámites administrativos, la atención social y la formación de los empleados públicos no dependan de desplazamientos largos ni de instalaciones anticuadas.
Qué cambiará para los vecinos de la comarca
Para los residentes de los 42 municipios que integran la Mancomunidad, la principal novedad será contar con un espacio único y moderno donde resolver gestiones que hoy pueden estar más fragmentadas. La incorporación de despachos específicos para psicólogos y trabajadores sociales también apunta a reforzar la atención social en una zona donde estos servicios son especialmente valorados por su cercanía con las familias.
Con las obras ya en marcha y un plazo previsto de poco más de un año, los vecinos de la Sierra Norte podrán ver cómo, poco a poco, este proyecto pasa de ser un plan sobre el papel a convertirse en un edificio operativo que centralizará buena parte de los servicios de la comarca.









