Alcobendas ha vivido tres días que muchos vecinos recordarán durante mucho tiempo. El festival OpenSky bajó el telón el pasado fin de semana con el concierto del violinista Ara Malikian, que puso el broche final a una cita que ha reunido a más de 10.000 espectadores en el parque de Andalucía. Música en directo, ambiente familiar y una apuesta clara por convertir la ciudad en un referente cultural del verano madrileño.
Durante tres días, el parque de Andalucía de Alcobendas se transformó en un gran escenario al aire libre con el festival OpenSky. Por él pasaron artistas de primer nivel como Taburete, Pignoise y el propio Ara Malikian, junto a grupos emergentes del panorama musical nacional. Pero si algo ha marcado esta primera edición ha sido la oportunidad que han tenido las bandas locales de subirse al escenario y tocar delante de su propia gente, algo que hasta ahora no había ocurrido en la ciudad.
El público, de todas las edades, no solo llegó desde Alcobendas: también acudieron asistentes de otros puntos de España atraídos por un cartel que combinaba nombres conocidos con nuevas propuestas. Bailar, cantar y corear las canciones de sus artistas favoritos ha sido la tónica general de un evento que ha apostado además por la seguridad como prioridad en todo momento.
Un festival sin coste para los vecinos
Uno de los datos que más interesará a quienes viven en la ciudad es que el festival no ha supuesto ningún gasto público. La financiación ha llegado a través de la colaboración entre patrocinadores privados, un modelo que ha permitido montar un evento de esta envergadura sin que nadie tenga que pagar la fiesta con impuestos.
Se trata, además, de la primera vez que Alcobendas cuenta con un festival de estas características: un gran evento al aire libre pensado para durar y no un concierto puntual. La intención, según ha trascendido, es que OpenSky Alcobendas llegue para quedarse y se convierta en una cita fija del calendario veraniego de la región.

Descuentos para los empadronados en Alcobendas
Los propios vecinos han sido los primeros beneficiados por esta iniciativa. Así, los empadronados en Alcobendas han disfrutado de un 20% de descuento en las entradas generales, una ventaja pensada para premiar a quienes viven en la ciudad durante todo el año.
La alcaldesa de Alcobendas, que siguió de cerca cada jornada del festival, explicó el porqué de esta decisión con estas palabras: «Desde el primer momento quisimos que los vecinos fueran los protagonistas. Por eso los empadronados han contado con ventajas especiales para acceder al festival, un 20% de descuento en las entradas generales. Porque entendemos que quienes hacen ciudad cada día deben tener un acceso preferente a una programación cultural de esta calidad. Ese es nuestro compromiso: acercar la cultura a todos y hacerlo, además, en condiciones especiales para nuestros vecinos».
Sobre el balance general del festival, añadió: «Hace meses asumí un compromiso con los vecinos: que Alcobendas tuviera por primera vez un gran festival de música al aire libre. Y todo a coste cero, gracias al patrocinio privado. Claramente, hemos cumplido este objetivo».

Un impulso también para el comercio local
Más allá de la música, el festival ha tenido un efecto directo sobre la economía de la ciudad. La presencia de foodtrucks y del mercadillo Brandy Be, junto a la llegada de visitantes de fuera, ha beneficiado a la hostelería, el comercio y los servicios locales durante estos tres días.
El festival también ha generado empleo entre los más jóvenes, y ha servido como escaparate para mostrar una imagen de Alcobendas como ciudad moderna, abierta y atractiva, capaz de acoger grandes eventos culturales sin renunciar a su identidad de barrio.
Con esta primera edición ya cerrada, todo apunta a que OpenSky Alcobendas repetirá el próximo verano, consolidando así un formato que ha sabido combinar grandes nombres de la música, talento local y participación vecinal en un mismo fin de semana.









