Los socialistas llevarán al pleno de septiembre una petición para ampliar la Línea 4 de autobús urbano hasta el entorno del hospital, una de las primeras medidas de un paquete más amplio de propuestas sobre movilidad para la ciudad.
El Grupo Municipal Socialista de Tres Cantos ha anunciado que solicitará en el próximo pleno municipal, el primero tras el verano, la ampliación de la Línea 4 de autobús urbano. La propuesta consiste en crear una nueva parada en la zona norte de la ciudad, concretamente en el entorno del Hospital HM, con el objetivo de que los vecinos puedan llegar a este centro sanitario en transporte público.
La petición se presentará formalmente como un ruego dirigido al equipo de gobierno municipal, un mecanismo habitual que utilizan los grupos de la oposición para trasladar peticiones concretas al gobierno local. Según explican desde el PSOE, la idea no surge únicamente del propio partido, sino que responde también a una demanda de los propios vecinos, que llevan tiempo reclamando una mejor conexión con esa zona de la ciudad.
Qué cambiaría exactamente en la Línea 4
Actualmente, la Línea 4 conecta la Plaza Puerta de España, en el Nuevo Tres Cantos, con la estación de cercanías. La propuesta de los socialistas plantea que la cabecera de esta línea se traslade hasta el nuevo complejo hospitalario, de manera que el recorrido incluya esa parada y facilite el acceso tanto a quienes trabajan como a quienes viven en la zona norte.
Se trata de un cambio que, según plantean los responsables de movilidad del grupo municipal, busca dar respuesta a una carencia concreta: la zona norte de Tres Cantos no cuenta en la actualidad con una red de transporte público adecuada para el volumen de personas que ya se mueven por esa parte de la ciudad, ya sea para acudir al trabajo, a sus viviendas o al propio hospital.
El crecimiento urbanístico, motor de la propuesta
Detrás de esta petición hay un argumento de fondo que el PSOE repite con insistencia: el ritmo al que crece Tres Cantos, especialmente en su zona norte, no se está viendo acompañado por una mejora equivalente en los servicios básicos, entre ellos el transporte público. Los socialistas defienden que la movilidad debería avanzar al mismo ritmo que la construcción de nuevas viviendas y equipamientos, o incluso anticiparse a ella, para evitar que los vecinos que ya residen o trabajan en esas zonas se encuentren con una oferta de autobuses insuficiente.
Esta idea conecta directamente con el desarrollo urbanístico que vive actualmente la ciudad, un proceso que, según el grupo municipal, está transformando el mapa de necesidades de los tricantinos y que exige, a su juicio, una respuesta más ágil por parte del gobierno local en materia de transporte urbano.

Parte de un paquete más amplio de medidas
La petición sobre la Línea 4 no llega de forma aislada. Desde el PSOE de Tres Cantos explican que esta propuesta forma parte de una batería más amplia de iniciativas relacionadas con la movilidad que el grupo tiene previsto presentar en los próximos meses. La ampliación de esta línea de autobús sería, por tanto, solo el primer paso de un plan más extenso pensado para mejorar los desplazamientos dentro de la ciudad.
Para la portavoz y los responsables de transporte del grupo municipal, las políticas de movilidad, junto a las relacionadas con la vivienda, serán uno de los asuntos más determinantes para Tres Cantos en los próximos años. Así lo justifican por el intenso desarrollo urbanístico que está experimentando el municipio, que a su juicio obliga a repensar cómo se mueven los vecinos de un punto a otro de la ciudad.
Una crítica a la gestión actual del transporte
El Grupo Municipal Socialista no oculta su valoración crítica sobre cómo se ha gestionado hasta ahora este ámbito. A su entender, tanto la movilidad como la vivienda son terrenos que han quedado desatendidos por parte del gobierno del PP en Tres Cantos, una situación que consideran que repercute directamente en el día a día de los vecinos.
Según defienden desde el grupo municipal, una mejora real en estos dos campos tendría un impacto tangible en la vida cotidiana de docenas de miles de tricantinos, ya que afectaría a cuestiones tan concretas como el tiempo que tardan los vecinos en llegar al trabajo, al hospital o a cualquier otro punto de la ciudad.










