La Comunidad de Madrid ha llevado a cabo una ambiciosa restauración medioambiental en cuatro enclaves naturales degradados por la actividad extractiva. Con una inversión superior a 1,3 millones de euros, el proyecto ha permitido recuperar la flora y fauna de zonas afectadas en Navacerrada, Aranjuez, Rivas Vaciamadrid y Alpedrete.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha visitado la dehesa de La Golondrina, en el entorno del embalse de Navacerrada, para conocer de primera mano los resultados de esta iniciativa, que ha supuesto una transformación significativa del paisaje y una mejora para la biodiversidad.
Recuperación de un entorno degradado
La intervención en la dehesa de La Golondrina ha sido especialmente relevante debido al impacto negativo de una antigua cantera en la zona. La extracción de materiales dejó un terreno erosionado, con residuos y estructuras abandonadas, afectando tanto al paisaje como a la fauna local.
Para su rehabilitación, se ha aplicado una técnica de remodelación topográfica que ha permitido suavizar los desniveles y devolver al terreno su morfología original. Además, se han eliminado restos de edificaciones en ruinas y se han construido nuevos taludes con tierra limpia, reforzados con una escollera natural para evitar la erosión y garantizar la estabilidad del suelo.
Más de 1.500 plantas autóctonas para regenerar el ecosistema

Uno de los ejes principales de este proyecto ha sido la reintroducción de especies vegetales autóctonas para restaurar la biodiversidad de la zona. En total, se han plantado 1.548 ejemplares, entre árboles y arbustos, con el objetivo de favorecer la recuperación del ecosistema y mejorar el hábitat de la fauna local.
Para garantizar el éxito de la plantación, se ha delimitado el área para proteger la vegetación en su fase inicial de crecimiento. Además, se han habilitado dos caminos provisionales que permitirán el acceso de vehículos de riego durante los meses más calurosos, asegurando la supervivencia de las nuevas especies.
Un enclave de gran valor ecológico
El embalse de Navacerrada y su entorno forman parte del Catálogo de Embalses Protegidos de la Comunidad de Madrid y están incluidos en la Reserva de la Biosfera de la Cuenca Alta del Río Manzanares. Asimismo, esta zona se encuentra dentro del Plan de Ordenación de Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama, lo que subraya su importancia ecológica.
Según el consejero Carlos Novillo, esta restauración supone “una recuperación completa del entorno natural, permitiendo que los ciudadanos disfruten de un espacio en equilibrio con la biodiversidad”.
Inversiones europeas para la recuperación medioambiental
La intervención en la dehesa de La Golondrina ha contado con una inversión específica de 169.131 euros, financiados con fondos europeos, lo que pone de manifiesto la apuesta de la Comunidad de Madrid por la sostenibilidad y la regeneración de espacios naturales.
Además de este enclave, los trabajos han abarcado la restauración de otros tres espacios afectados por la extracción de materiales: Soto de las Cuevas (Aranjuez), la Laguna de El Campillo (Rivas Vaciamadrid) y las canteras de Alpedrete.
Con este tipo de iniciativas, el Gobierno regional refuerza su compromiso con la recuperación del medio ambiente, asegurando que estos espacios puedan volver a su estado natural y sean disfrutados por las generaciones futuras.









