La falta continuada de lluvias a lo largo de 2026 sitúa los pantanos madrileños en el 63,58 por ciento de su capacidad total. La región arranca el nuevo año hidrológico con 121 hectómetros cúbicos menos de reserva que en las mismas fechas del año pasado, un cambio de tendencia que activa todas las señales de atención en la gestión del agua.
Un otoño marcado por el retroceso de las reservas
El inicio del ciclo otoñal de 2026 expone un escenario de creciente inquietud para los recursos hídricos de la Comunidad de Madrid. Tras un ejercicio 2025 muy generoso en aportaciones fluviales y registros de lluvia, los últimos meses han consolidado una dinámica opuesta. El estiaje estival y la ausencia prolongada de borrascas atlánticas de entidad han pasado una factura notable al conjunto de las cuencas que abastecen a la región.
Según los registros consolidados al término de septiembre de 2026, los embalses madrileños retienen 674 hectómetros cúbicos sobre una capacidad máxima regulada de 1.060 hectómetros cúbicos. Este volumen representa el 63,58 por ciento de llenado, después de encadenar semanas sucesivas de balances negativos en las que el consumo metropolitano y la evaporación han superado de forma sistemática a las entradas de caudal. En el último balance semanal, las presas restaron otros 10 hectómetros cúbicos, lo que equivale a un retroceso del 0,94 por ciento en tan solo siete días.
La brecha frente al año 2025 y la media histórica
La dimensión del problema se comprende al contrastar el balance actual con el punto de partida del año anterior. Por estas mismas fechas en 2025, la Comunidad de Madrid afrontaba la transición hacia el invierno con una cómoda reserva de 795 hectómetros cúbicos, situándose al 75 por ciento de su capacidad autorizada. En doce meses, los pantanos han perdido 121 hectómetros cúbicos de agua embalsada, una merma que liquida el colchón acumulado y sitúa el nivel por debajo de la media de la última década, fijada en 688 hectómetros cúbicos y un 64,92 por ciento.
| Parámetro de reserva | Capacidad o volumen | Porcentaje | Variación frente a 2026 |
| Capacidad máxima total | 1.060 hm³ | 100 % | — |
| Agua embalsada actual (Septiembre 2026) | 674 hm³ | 63,58 % | — |
| Misma semana en 2025 | 795 hm³ | 75,00 % | -121 hm³ (-11,42 %) |
| Media de los últimos diez años | 688 hm³ | 64,92 % | -14 hm³ (-1,34 %) |
| Variación en la última semana | -10 hm³ | -0,94 % | — |
Este descenso continuado sitúa los niveles en una franja operativa de prudencia. Aunque la región no se encuentra en situación de corte o emergencia técnica, la velocidad a la que se han vaciado los vasos reguladores durante los meses centrales del año genera preocupación entre los técnicos responsables del suministro, dado que la masa principal de agua utilizable se concentra en un número reducido de infraestructuras.
Situación en los principales pantanos de la Sierra Norte
El análisis pormenorizado de las presas madrileñas refleja la situación de las cuencas de la Sierra y el Valle del Lozoya. El embalse de El Atazar, la mayor infraestructura de almacenamiento de la región con 426 hectómetros cúbicos de capacidad máxima, retiene en la actualidad 293 hectómetros cúbicos, tras haber perdido cuatro hectómetros cúbicos en la última semana.
Una dinámica similar afecta a otros embalses neurálgicos para el abastecimiento y la regulación:
- Valmayor, en la cuenca del Guadarrama, guarda 84 hectómetros cúbicos de los 124 que puede albergar, con una merma de un hectómetro cúbico en siete días.
- San Juan, en el sistema del río Alberche, se sitúa en 76 hectómetros cúbicos sobre 138 posibles, registrando una bajada semanal de tres hectómetros cúbicos.
- Santillana, en Manzanares El Real, baja a 54 hectómetros cúbicos sobre una capacidad de 91 hectómetros cúbicos.
- Puentes Viejas desciende a 32 hectómetros cúbicos de un total de 53, tras perder dos hectómetros cúbicos en la semana, mientras que Pinilla retiene 18 hectómetros cúbicos de los 38 que tiene de capacidad máxima.
- El embalse de Pedrezuela permanece con 33 hectómetros cúbicos sobre 41 totales, y Riosequillo anota 34 hectómetros cúbicos tras registrar un ligero repunte de un hectómetro cúbico.
Las precipitaciones caídas en las últimas tormentas de finales de septiembre han sido testimoniales en las cabeceras de los ríos, oscilando entre uno y ocho litros por metro cuadrado en zonas altas como Rascafría o Navacerrada, cantidades insuficientes para activar escorrentías hacia los cauces.
Vigilancia ante el nuevo año hidrológico
Desde el Canal de Isabel II se insiste en mantener pautas de consumo responsable y extremar el ahorro tanto en los hogares como en la industria y en el mantenimiento de zonas verdes. La empresa pública gestora del ciclo integral del agua mantiene la vigilancia diaria sobre el comportamiento de las presas y supervisa las redes de transporte para reducir al mínimo las pérdidas técnicas.
El comportamiento meteorológico de las próximas semanas resultará determinante. Si el otoño no aporta frentes de lluvia persistentes sobre la vertiente sur del Sistema Central, la Comunidad de Madrid afrontará el invierno con un margen de maniobra sensiblemente más estrecho que en los últimos ejercicios.










