Los Robots son un gran avance tecnológico. Este desarrollo ha permito aplicar la tecnología para ayudar a las personas, ya sea facilitando tareas diarias o incluso llegando a aportar soluciones a enfermedades como el autismo.
Las Universidades han estudiado los vínculos existentes entre los niños y sus robots. Cierto que es que todos los niños tienen admiración por los androides. Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur llegaron a la conclusión en 2013 de que los robots son perfectos para realizar terapias con niños, ya que resulta más fácil interactuar con ellos que con otro ser humano. El robot puede ser programado para repetir tareas, adaptarse a las necesidades de cada niño, a la vez que crea un vínculo de amistad con el niño al que las personas no podemos acceder ni interpretar.
Diferentes programas tecnológicos facilitan que se puedan programar expresiones faciales en los robots, como la alegría o la tristeza, y de esta manera enseñarle al niño diferentes tipos de sentimientos. Los robots hablan a través de discursos sencillos, se mueven, etc, todo de manera sencilla e identificable para los niños que padecen esta enfermedad.
Trastorno del Espectro Autista (TEA)
El Trastorno del Espectro Autista es un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida. Es parte de un grupo de trastornos conocidos como trastornos del espectro autista. Actualmente se diagnostica con autismo a 1 de cada 68 individuos y a 1 de cada 42 niños varones, haciéndolo más común que los casos de cáncer, diabetes y SIDA pediátricos combinados. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas. El autismo daña la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros. También, está asociado con rutinas y comportamientos repetitivos, tales como arreglar objetos obsesivamente o seguir rutinas muy específicas. Los síntomas pueden oscilar desde leves hasta muy severos.










