Un estudio internacional refleja un panorama preocupante en España, donde jóvenes y mujeres encabezan los indicadores más negativos de salud mental. Los psicólogos piden reforzar su presencia en Atención Primaria.
Casi 6 de cada 10 españoles afirman vivir con estrés. Pero el dato no se queda ahí: el 48% cree padecer algún grado de depresión y el 23% sufre ansiedad. Estos resultados, extraídos del último estudio internacional sobre salud mental elaborado por el Grupo AXA, confirman una tendencia alarmante que, lejos de mejorar, se intensifica entre los sectores más jóvenes de la población.
Los jóvenes, en el epicentro del malestar emocional
El tramo de edad que va de los 18 a los 24 años es el más afectado. Un 70% reconoce estar estresado, el 25% presenta cuadros de depresión severa y el 9% sufre ansiedad. En total, el 85% de los jóvenes españoles declara ser vulnerable a alguna de estas tres afecciones, frente al 64% del conjunto general. Una realidad que sitúa a esta generación ante un riesgo emocional especialmente delicado.
Las mujeres lo reconocen más, pero no necesariamente lo padecen más
El 50% de las mujeres encuestadas afirma encontrarse en una mala situación mental, frente al 36% de los hombres. Aunque esto puede reflejar una mayor tendencia femenina a expresar y verbalizar el malestar emocional, no deja de subrayar una brecha de género en el reconocimiento y abordaje de los problemas de salud mental.

¿Qué está afectando a nuestra salud mental?
El informe recoge cinco factores clave que deterioran el bienestar psicológico de los ciudadanos: la incertidumbre sobre el futuro, la inestabilidad económica y laboral, la exposición a noticias negativas, la tensión social y política, y la soledad. Cada participante del estudio, en el que han intervenido 17.000 personas de 16 países, reconoció verse afectado por al menos cinco elementos negativos.
Un seguimiento profesional aún insuficiente
Pese a la magnitud del problema, solo el 53% de los españoles ha compartido sus síntomas con algún profesional sanitario, y únicamente el 23% ha consultado con un psicólogo o psiquiatra. En el caso de los jóvenes, las cifras mejoran: un 60% ha hablado con personal sanitario y un 35% ha acudido a salud mental especializada.
Entre los obstáculos más frecuentes para no buscar ayuda figuran el coste económico (28%), la sensación de que no servirá de nada (27%) y la creencia de que el problema no es lo suficientemente grave (26%).
España, el país que más recurre a medicación
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 41% de los españoles ha necesitado medicación para superar problemas de salud mental pasados, lo que convierte a España en el país con mayor uso de fármacos entre los analizados en el estudio. Este dato abre el debate sobre la dependencia de soluciones farmacológicas frente al acceso a terapias más integrales.
Inteligencia artificial: ¿una ayuda o un sustituto?
El 24% de los encuestados ya utiliza herramientas de IA para gestionar su salud mental, como chatbots terapéuticos o apps de meditación, porcentaje que asciende al 45% entre los más jóvenes. No obstante, desde el Consejo General de la Psicología de España, Pedro Rodríguez advierte que estas herramientas no deben sustituir al contacto humano, ya que no contemplan los matices emocionales esenciales en un diagnóstico real.
Psicólogos en Atención Primaria: una necesidad urgente
Rodríguez, vocal de la Junta Directiva de Psicología Clínica y de la Salud del COP, reivindica que la solución pasa por reforzar los recursos de salud mental en la sanidad pública, en especial en Atención Primaria. “Estamos ante un problema que no es menor, y si no se aborda en el momento en que surge, corre el riesgo de cronificarse”, advierte.










