El Banco de España presenta, hasta el 29 de marzo de 2025, una exposición única que no solo celebra el arte fotográfico, sino que también marca un cambio en la manera de entender los retratos de la realeza española. La famosa fotógrafa Annie Leibovitz, conocida por sus icónicas imágenes de figuras públicas y culturales, ha capturado los retratos de Sus Majestades los Reyes de España y del ex gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. Esta exposición, que combina lo contemporáneo con lo clásico, ofrece además una interesante selección de relojes históricos que enriquecen la narrativa visual.
Por primera vez, el Banco de España sustituye la tradicional pintura de caballete por la fotografía como medio para plasmar el retrato institucional. La elección de Annie Leibovitz como la artista encargada de esta tarea no es casual. La fotógrafa estadounidense, galardonada con el Premio Príncipe de Asturias en 2013, es conocida por su enfoque innovador y su habilidad para capturar la esencia de sus sujetos. En esta ocasión, Leibovitz no solo sigue un protocolo de presentación, sino que lo minimiza, ofreciendo una visión más libre y artística de los retratados, sin perder de vista su relevancia histórica.
En las imágenes de los Reyes Felipe y Letizia, Leibovitz destaca la dignidad y solemnidad de la monarquía. El Rey Felipe VI luce un uniforme de gran etiqueta de Capitán General del Ejército de Tierra, mientras que la Reina Letizia lleva un vestuario compuesto por dos piezas históricas cedidas por la Fundación Antoni de Montpalau, lo que refuerza el vínculo entre la historia y la tradición de la familia real española.
Un recorrido entre arte y tiempo: Obras y relojes en el Banco de España
La exposición no se limita a los retratos de la realeza. A lo largo de las salas, los visitantes podrán disfrutar de una selección de más de 50 obras que incluyen tapices, pinturas, esculturas y fotografías de distintos períodos históricos. Entre ellas, destaca «Triunfo del Amor y la Eternidad sobre el Tiempo», un tapiz de Jan Leyniers, realizado en 1684, y otras piezas de artistas contemporáneos de la década de 2020.
Los relojes, presentes en la exposición, cobran un papel esencial en la narrativa visual. La colección del Banco de España incluye ejemplares de los siglos XVIII y XIX, junto a algunos del siglo XX, que subrayan la importancia del tiempo en el contexto histórico y artístico. En total, se muestran una veintena de relojes, de los cuales muchos provienen de prestigiosas instituciones como Patrimonio Nacional y el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología.
Una exposición que fusiona historia, arte y relojería
La muestra cuenta con préstamos de varias instituciones de renombre, como el Museo Naval de Madrid y el Musée international d´horlogerie La Chaux-de-Fonds, lo que permite a los visitantes tener una experiencia completa que combina arte visual con una fascinante historia de la relojería. Así, la exposición no solo es un homenaje a la fotografía contemporánea de Leibovitz, sino también a la tradición histórica de las artes decorativas y la importancia del tiempo en la construcción de la historia.
Una nueva perspectiva del retrato institucional
El giro que presenta esta exposición es, sin lugar a dudas, significativo. La sustitución de la pintura tradicional por la fotografía no solo refleja un cambio en los medios artísticos, sino también un cambio de paradigma en el retrato institucional. La elección de Leibovitz para capturar a los monarcas y a Hernández de Cos marca un momento de transición en cómo las figuras públicas son representadas. A través de su visión personal e íntima, Leibovitz logra que sus retratos sean no solo formales, sino también emocionalmente resonantes.










