Alcobendas volvió a reunirse para rendir homenaje a Miguel Ángel Blanco en el 28º aniversario de su asesinato. La ciudad se volcó en un acto cargado de emoción y memoria, reafirmando su compromiso con la justicia y la libertad. El recuerdo del concejal sigue vivo, inspirando unidad frente al terrorismo.
El Ayuntamiento de Alcobendas celebró un sentido homenaje en el Parque Víctimas del Terrorismo para recordar a Miguel Ángel Blanco, el concejal del Partido Popular secuestrado y asesinado por ETA en julio de 1997. El acto reunió a la alcaldesa Rocío García Alcántara —de permiso de maternidad—, la alcaldesa en funciones Marta Martín, la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco y hermana del homenajeado, Marimar Blanco, y al exministro Jaime Mayor Oreja. También participaron la viceconsejera de Justicia y Víctimas, Carmen Martín, y la Comisionada para la Atención a las Víctimas del Terrorismo, Rocío López, junto a concejales, fuerzas de seguridad, representantes sociales y numerosos vecinos.
La memoria, una obligación democrática
Durante el acto, Marta Martín subrayó que “Alcobendas es una ciudad convencida de que mantener vivo el recuerdo de Miguel Ángel Blanco es una obligación moral para todos los demócratas que nos negamos a vivir en el ocaso y la amenaza de quienes solo saben odiar”. La alcaldesa en funciones recordó que, del dolor por el asesinato de Blanco, surgió el “espíritu de Ermua”, símbolo de la unidad del pueblo español frente a la barbarie terrorista. Tras sus palabras, los asistentes guardaron un respetuoso minuto de silencio en memoria del concejal asesinado.
“Somos memoria”: el mensaje del aniversario
Uno de los momentos centrales fue la lectura del manifiesto “Somos memoria”, elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco para este vigesimoctavo aniversario. El texto recogía que “los ciudadanos con edad suficiente siguen emocionándose con la zozobra, la esperanza frustrada, la indignación, la compasión ante la víctima y la repulsa al terrorismo que sintieron durante cuatro días que cambiaron la historia de la lucha contra el terrorismo sufrido en España”. El manifiesto calificó a Ermua como símbolo de resistencia tras las 777 víctimas mortales de ETA y defendió que “es nuestro deber compartir la memoria de las víctimas y aprender de lo vivido y sufrido, transmitirla a los jóvenes que tienen derecho a conocer esta parte de la historia de su país”. Además, reclamó que los asesinos de Miguel Ángel Blanco cumplan sus condenas “sin atajos, sin alegalidades, por justicia”.
Palabras con peso: Marimar Blanco y Mayor Oreja
Marimar Blanco, presidenta de la Fundación y hermana del concejal, afirmó que el asesinato de Miguel Ángel “fue un antes y un después en la conciencia de nuestro país. Millones de españoles salieron a la calle para defender la dignidad humana y la libertad”. Por su parte, el exministro Jaime Mayor Oreja agradeció al Ayuntamiento el homenaje “no solo a Miguel Ángel Blanco, sino a todas las víctimas del terrorismo”, y añadió: “Todos tenemos una deuda permanente de gratitud con las víctimas del terrorismo. Del terrorismo, la verdad son las víctimas y el dolor que producen”.
Un legado que trasciende generaciones
Desde la toma de posesión de Rocío García Alcántara como alcaldesa en junio de 2023, una de las primeras decisiones del nuevo equipo de gobierno fue recuperar la solemnidad de este acto municipal. En el homenaje de 2023, la alcaldesa anunció que los nuevos locales de ensayo musical de la ciudad llevarán el nombre de Miguel Ángel Blanco, en reconocimiento a la pasión por la música que tenía el concejal asesinado.
Una deuda histórica saldada
Para la alcaldesa, este homenaje responde a “una demanda vecinal” y salda “una deuda histórica de los españoles con quienes se sacrificaron por defender las libertades en un entorno de terror”. Alcobendas, con este acto, reafirma su compromiso con la memoria, la justicia y la transmisión de valores democráticos a las nuevas generaciones.










