La Comunidad de Madrid y los veterinarios de la región se han puesto manos a la obra para atender, sin coste alguno, a los animales de compañía quemados o afectados por el humo del incendio. Varios puntos repartidos por seis pueblos y un servicio a domicilio buscan llegar a cada familia y cada refugio antes de que sea tarde.
El incendio que ha golpeado la Sierra Oeste de Madrid no solo ha dejado destrozos en el paisaje y preocupación entre los vecinos: también ha puesto en riesgo a cientos de animales de compañía. Por eso, la Comunidad de Madrid ha unido fuerzas con el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA) para lanzar, a partir del 28 de julio, un servicio veterinario gratuito y de urgencia destinado a los perros, gatos y otras mascotas que hayan sufrido las consecuencias del fuego.
La idea es sencilla pero necesaria: que ningún animal se quede sin atención por falta de recursos en un momento tan complicado. El operativo se apoya en varios centros de atención repartidos en seis municipios, además de un equipo de profesionales que se desplaza a domicilio en las zonas más golpeadas.
Qué problemas atienden los veterinarios
Los profesionales que participan en este dispositivo están preparados para tratar un abanico amplio de dolencias derivadas del fuego. Entre ellas, quemaduras, heridas y lesiones, pero también problemas menos visibles como la intoxicación por humo, la deshidratación o el estrés, muy habitual en mascotas que han vivido de cerca una evacuación o el paso de las llamas cerca de su hogar. El objetivo, según explica la nota difundida por el Gobierno regional, es que estos animales reciban atención con la mayor rapidez posible, algo clave cuando se trata de intoxicaciones o quemaduras que empeoran con las horas.

Dónde acudir: los seis municipios con centros habilitados
La red se ha organizado a partir de clínicas y centros veterinarios ya existentes en la zona, que se han sumado de manera voluntaria a la iniciativa. Estos son los puntos disponibles:
- Aldea del Fresno: Centro Veterinario Aldea.
- Villa del Prado: Clínica Veterinaria La Plazuela.
- San Martín de Valdeiglesias: hasta tres centros, Valdeiglesias, La Encinilla y Sierra Oeste.
- Pelayos de la Presa: Clínica Veterinaria de Pelayos de la Presa.
- Navas del Rey: centro Huellas.
- Robledo de Chavela: el SCA Veterinaria Integral y Centro Veterinario se sumará en cuanto se autorice el regreso de los vecinos a la localidad, todavía pendiente por la situación del incendio.
Cualquier vecino de la zona afectada que no tenga a su disposición un veterinario habitual puede acercarse a cualquiera de estos centros, sin necesidad de estar dado de alta previamente ni de justificar nada más allá de la emergencia vivida.
Veterinarios a domicilio para quien no pueda desplazarse
No todo el mundo está en condiciones de moverse hasta una clínica, especialmente si su vivienda ha resultado dañada o si cuida de varios animales rescatados. Para esos casos, se ha puesto en marcha un servicio de veterinarios a domicilio que cubre Chapinería, Pelayos de la Presa, Navas del Rey y Robledo de Chavela. Este servicio está pensado tanto para particulares como para los centros de acogida que se han improvisado para recoger a los animales que han perdido su hogar o se han separado de sus dueños durante el incendio. Para solicitarlo, basta con contactar con el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, que coordina las citas y los desplazamientos.
Ganaderías también reciben ayuda: forraje y agua para el ganado
El incendio no solo ha afectado a animales de compañía, sino también a las explotaciones ganaderas de la zona. Consciente de ello, el Gobierno regional está repartiendo 300.000 kilos de forraje y 20.000 litros de agua entre las granjas dañadas por las llamas. Con este reparto se busca que los animales de estas explotaciones no sufran más de lo necesario por la falta de alimento o agua, y que sus propietarios eviten pérdidas económicas todavía mayores tras un verano ya de por sí complicado.
Una labor conjunta de veterinarios, voluntarios y protectoras
Detrás de este operativo hay mucha más gente de la que aparece a simple vista. Veterinarios, voluntarios, clínicas, protectoras de animales y varias organizaciones sin ánimo de lucro se han sumado para intentar minimizar el impacto del incendio en los animales de compañía de la Sierra Oeste. Un esfuerzo colectivo que, en plena emergencia, pone el foco en algo que muchas veces queda en segundo plano: el bienestar de las mascotas que también han tenido que huir del fuego junto a sus familias.








