Los socialistas rechazan participar en la lectura del manifiesto del Día Internacional de las Mujeres al considerar que el texto fue elaborado de forma unilateral por la alcaldesa del PP, sin negociación con el resto de grupos políticos. El partido organizará sus propios actos el 6 y el 12 de marzo.
El Día Internacional de las Mujeres vuelve a generar tensión política en Alcobendas. El PSOE ha anunciado que no participará en la lectura institucional del manifiesto del 8 de marzo, convocada por la alcaldesa del Partido Popular, al tratarse, según denuncian los socialistas, de un texto elaborado sin contar con los demás grupos políticos del consistorio.
No es la primera vez que ocurre. Según el PSOE, el PP ha repetido en 2026 la misma decisión que ya adoptó el año anterior: redactar el manifiesto de forma unilateral, sin buscar un texto compartido que pueda representar a toda la corporación municipal.
«El 8 de marzo no puede convertirse en un acto partidista»
El portavoz socialista, Ángel Sanguino, ha sido directo al valorar la situación: «El 8 de marzo no puede convertirse en un acto partidista ni en un gesto vacío. Si no hay voluntad de consenso, lo que se está haciendo es dividir en lugar de unir».
Desde el punto de vista del PSOE, una fecha como el 8 de marzo debería representar precisamente lo contrario: un momento de unidad institucional y de compromiso colectivo con los derechos de las mujeres, más allá de las diferencias entre partidos. Al no existir ese acuerdo, los socialistas han optado por no prestar su presencia a un acto que, a su juicio, pierde su sentido si no cuenta con el respaldo de todos los grupos.

El pasado de Alcobendas como referente en igualdad
Sanguino ha puesto en valor la trayectoria histórica de Alcobendas en materia de igualdad, destacando que la ciudad fue pionera a nivel nacional al crear en 1992 la primera concejalía de la Mujer de España durante los años de gobierno socialista. Aquel impulso situó al municipio como un referente en la lucha contra la violencia machista y en el desarrollo de políticas de igualdad de carácter estructural.
«Esta ciudad fue un ejemplo porque entendió que la igualdad no era una cuestión simbólica, sino estructural», ha subrayado el portavoz. En ese mismo sentido, Sanguino ha alertado de lo que considera un retroceso: «Hoy vemos cómo se elimina la concejalía de Igualdad y se vacían espacios de participación. Eso es un retroceso evidente».
El PSOE acusa al PP de «acercarse a posturas de la derecha más extrema»
Más allá de la cuestión del manifiesto, el portavoz socialista ha querido enmarcar esta decisión en un contexto político más amplio. Según Sanguino, la actitud del PP en Alcobendas responde a «una decisión consciente de la alcaldesa de alinearse con las posiciones de la derecha más extrema, que cuestiona las políticas de igualdad y minimiza la violencia machista».
El PSOE defiende que el 8M debe servir para reforzar el consenso democrático frente a los discursos que niegan o minimizan la desigualdad de género, y no para escenificar divisiones políticas. «Alcobendas no puede dar ni un paso atrás en derechos», ha concluido Sanguino.
Los socialistas preparan sus propios actos para el 8M
Ante esta situación, el PSOE de Alcobendas ha decidido organizar una agenda propia para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres. El viernes 6 de marzo, a las 11:30 horas, los socialistas realizarán un recorrido por la ciudad que incluirá la entrega de claveles y la lectura de un manifiesto elaborado por el propio partido.
Además, el jueves 12 de marzo, a las 18:30 horas, tendrá lugar en la Sala Cubo del Centro Cultural Miguel Delibes la segunda edición del Premio por la Igualdad 8M, un reconocimiento destinado a honrar una trayectoria comprometida con la igualdad y con el progreso del municipio. Será la segunda vez que se celebra este galardón, que el año pasado estrenó el PSOE local como alternativa a los actos institucionales.
Más Madrid tacha de «retroceso en igualdad» el manifiesto del PP para el 8M
Más Madrid Alcobendas se suma a las críticas por el manifiesto del 8M impulsado por el PP, al que califica de «retroceso en igualdad» por eliminar referencias explícitas al feminismo y la brecha salarial. El partido de izquierda denuncia que el texto opta por términos genéricos y conciliadores, diluyendo reclamaciones específicas de las mujeres y rebajando los compromisos institucionales al priorizar un menos lenguaje combativo.









