La revolución sobre dos ruedas: la bicicleta como clave para un futuro sostenible en Europa
Hoy, 19 de abril, se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, El aire que respiramos es cada vez peor con la creciente contaminación provocada, entre otros factores por el transporte motorizado. La bicicleta emerge como un aliado esencial en la lucha por la sostenibilidad y la consecución de los objetivos climáticos de la Unión Europea (UE).
Estrategia europea en pro del ciclismo
La Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo ha dado un paso adelante, casi por unanimidad, al aprobar una resolución para desarrollar una estrategia de la UE para promover el uso de la bicicleta. Esta iniciativa busca duplicar los kilómetros recorridos en bicicleta para 2030 y propone designar el 2024 como el Año Europeo de la Bicicleta.
El uso de la bicicleta en España ha alcanzado cifras récord, convirtiéndose en una alternativa al transporte motorizado y en un beneficio para la sociedad en la construcción de un mundo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Incentivos para la adopción del ciclismo
Esta estrategia tiene como objetivo impulsar la bicicleta como medio de transporte referencial, a través de mejoras fiscales y aumento de recursos, situándola al mismo nivel que el coche o el transporte público. La bicicleta dejará de ser una mera herramienta de desplazamiento para pasar a ser un vehículo amparado por la ley.
El Parlamento Europeo sugiere fomentar hábitos ciclistas y la transición ecológica en la UE mediante la habilitación de más carriles exclusivos para ciclistas, aparcamientos para bicicletas y un IVA reducido.
Cinco beneficios clave del ciclismo en la transición ecológica
- Mejora de la salud: El uso de la bicicleta mejora la calidad del aire y nuestra calidad de vida, además de disminuir la probabilidad de padecer ciertos tipos de cáncer y diabetes tipo 2 en un 40 %, entre otros beneficios para la salud.
- Comodidad: La bicicleta es fácilmente transportable y ocupa menos espacio que otros vehículos, permitiendo combinar su uso con otros medios de transporte.
- Reducción de la congestión vial: Los costes asociados a la congestión urbana en la UE ascienden a 180.000 millones de euros al año. Ciudades españolas como Barcelona, Valencia y Vitoria han apostado por la bicicleta con la creación de carriles bici segregados que garantizan la seguridad del usuario.
- Disminución de la contaminación: La bicicleta reduce la emisión de gases contaminantes y la contaminación acústica en comparación con otros vehículos.
- Crecimiento económico: El ecosistema ciclista de la UE representa más de mil pequeñas y medianas empresas y un millón de puestos de trabajo, con potencial para llegar a dos millones de empleos para 2030.









