La Gerencia Asistencial de Atención Primaria de Madrid destaca el papel clave de sus fisioterapeutas en el tratamiento del dolor crónico, un tema central durante la primera Semana del Dolor y Fisioterapia, celebrada del 14 al 20 de octubre. En este contexto, tres fisioterapeutas de Atención Primaria han dirigido un innovador taller en el Centro de Salud Valdelasfuentes, Alcobendas, demostrando la importancia de una educación activa para gestionar el dolor persistente.
El rol de la fisioterapia en el dolor crónico
El dolor crónico afecta a millones de personas en todo el mundo, y su manejo adecuado es clave para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. En la Comunidad de Madrid, la fisioterapia se ha convertido en una herramienta fundamental dentro del abordaje multidisciplinar de esta afección, sobre todo en los centros de salud. Desde el 2021, se han implementado talleres de Educación para la Salud, con el objetivo de capacitar a los pacientes en estrategias activas para enfrentar el dolor.
Estos talleres, diseñados para pacientes con dolor musculoesquelético de más de seis meses, se desarrollan a lo largo de 10 a 12 semanas y cuentan con sesiones prácticas y teóricas. Cada grupo de participantes está compuesto por entre 8 y 16 personas, quienes reciben formación y acompañamiento durante aproximadamente dos horas por sesión. Esta iniciativa se integra dentro del programa de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, que promueve la fisioterapia como una herramienta clave para prevenir la discapacidad asociada al dolor crónico.
Talleres educativos: una combinación de ciencia y movimiento
Uno de los elementos más innovadores de este programa es la combinación de educación en neurociencia y exposición progresiva al ejercicio. La sesión impartida en Alcobendas por las fisioterapeutas Mª Isabel Gallardo Vidal, Mª Eugenia Hernández Jiménez y Silvia Fernanda García Vila es un ejemplo claro de esta estrategia. Durante el taller, los pacientes no solo reciben conocimientos sobre el dolor y cómo se procesa en el cerebro, sino que también se les enseña a reconceptualizar su dolor, es decir, a cambiar su forma de pensar sobre él.
El dolor crónico, explican las expertas, no siempre implica daño físico continuado, y comprender esto es esencial para reducir el miedo que muchos pacientes sienten al moverse. Este miedo, conocido como kinesofobia, puede llevar a una disminución significativa en la calidad de vida. A través de estos talleres, los pacientes aprenden a identificar cómo sus creencias y temores pueden influir en la cronificación del dolor y, poco a poco, son guiados hacia una mejor comprensión y manejo de su afección.
Reconceptualizar el dolor para enfrentar el miedo
Una de las preguntas clave que se plantean durante el taller es: ¿Qué es realmente el dolor? Muchos pacientes tienden a asociar el dolor crónico con daño físico constante, lo que incrementa su miedo a moverse. Sin embargo, el dolor persistente es, en muchos casos, una alteración en el sistema de procesamiento del dolor del cerebro, y no necesariamente una señal de que el cuerpo sigue dañándose.

Durante las sesiones teóricas, se explica a los pacientes cómo el dolor puede volverse crónico y cómo influyen factores como el estrés, la falta de movimiento y las creencias personales. Se hace énfasis en la importancia de reconceptualizar el dolor, es decir, cambiar la forma en que se percibe y se afronta. A través de la educación en neurociencia y la comunicación efectiva, se busca que los participantes pierdan el miedo al movimiento y recuperen su funcionalidad.
La importancia del ejercicio en el tratamiento del dolor crónico
En paralelo con la parte teórica, los talleres incluyen dinámicas prácticas orientadas a que los pacientes recuperen la confianza en el movimiento. El ejercicio físico es la herramienta de elección en el tratamiento del dolor persistente, y uno de los objetivos principales de las fisioterapeutas es que los pacientes dejen de asociar el movimiento con el dolor.
Para lograrlo, las profesionales emplean técnicas como ejercicios de movilidad, fuerza, y equilibrio, pero también incluyen dinámicas más lúdicas, como juegos populares (escondite inglés o juego de las sillas), que evocan recuerdos positivos y ayudan a los pacientes a asociar el movimiento con placer y diversión. Además, se trabajan actividades de relajación y estimulación cognitiva para mejorar el bienestar general de los participantes.

El objetivo final es que cada paciente encuentre una actividad física que le motive y que pueda realizar de manera regular, ya sea caminar, bailar o nadar. Al mantener el cuerpo activo, se logra una recuperación más efectiva de la funcionalidad y una disminución del dolor, lo que impacta directamente en la calidad de vida de quienes participan en el programa.
Un enfoque multidisciplinar para mejorar la calidad de vida
El taller de afrontamiento activo del dolor crónico no solo tiene un componente educativo, sino que también incluye un seguimiento exhaustivo de la evolución de los pacientes. Al inicio de la actividad, cada participante completa cuestionarios que miden su predisposición a cronificar el dolor, su miedo al movimiento y la intensidad del dolor. Estos cuestionarios se repiten al finalizar el taller y en distintos plazos, permitiendo a los fisioterapeutas evaluar el impacto de la intervención.
Este enfoque multidisciplinar, que combina fisioterapia, educación y psicología, ha demostrado ser muy eficaz. Según los fisioterapeutas, los pacientes que participan en estos talleres no solo experimentan una disminución del dolor, sino que también reducen su visión catastrofista y mejoran su autocuidado y bienestar general.
Fisioterapia: clave para un futuro sin miedo al dolor
El papel de los fisioterapeutas en el tratamiento del dolor crónico es fundamental. A través de su labor, no solo se mejora la movilidad de los pacientes, sino que también se trabaja en cambiar creencias y actitudes que perpetúan el dolor. Estos talleres, que forman parte de la Educación para la Salud, son un paso crucial hacia la prevención de la discapacidad y la mejora de la calidad de vida de las personas con dolor crónico.
En resumen, la Semana del Dolor y Fisioterapia es una excelente oportunidad para visibilizar el trabajo de estos profesionales y su contribución al manejo multidisciplinar del dolor crónico. A través de la educación, el ejercicio y el acompañamiento, se abre una puerta a la esperanza para miles de personas que luchan cada día contra el dolor persistente.










