La Concejalía de Seguridad Ciudadana y Movilidad de Colmenar Viejo se ha unido a la Campaña de Inspección del Transporte Escolar organizada por la Dirección General de Tráfico (DGT), que tiene como objetivo asegurar que los autobuses escolares cumplan con todas las normativas de seguridad. Esta acción se lleva a cabo hasta el viernes 24 de enero y se centra en el control de la seguridad de las rutas escolares de los alumnos que se desplazan a los centros educativos de la zona.
Durante estos días, la Policía Local intensificará las inspecciones a los vehículos de transporte escolar, enfocándose en varios aspectos clave que son esenciales para garantizar la seguridad de los niños. Según explica el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Jesús Fernández Fuillerat, la campaña se centrará especialmente en la velocidad de los autobuses y en evitar distracciones al volante. «Los siniestros más frecuentes en los que se ven involucrados los autobuses escolares se deben principalmente a una velocidad inapropiada o distracciones por el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos», comenta el edil.
Asimismo, se llevarán a cabo controles de alcoholemia y pruebas para detectar el consumo de otras sustancias entre los conductores, con el fin de evitar cualquier riesgo para los menores. Un aspecto crucial de esta campaña es el uso del cinturón de seguridad, en particular en aquellos vehículos que cuentan con sistemas de retención adecuados. Como subraya Fernández Fuillerat, este dispositivo puede marcar la diferencia en caso de un accidente.
Condiciones técnicas y requisitos para los conductores
Además de los aspectos relacionados con la conducción y la seguridad pasiva, la campaña también incluye una exhaustiva revisión técnica de los vehículos. La Policía Local verificará que los autobuses estén correctamente autorizados, que dispongan de toda la documentación necesaria y que sus condiciones técnicas cumplan con lo establecido por la normativa vigente. El objetivo es garantizar que todos los elementos de seguridad del vehículo, como frenos, luces y sistemas de comunicación, se encuentren en perfectas condiciones.

El conductor también deberá cumplir con una serie de requisitos legales: la validez de su permiso de conducción específico para el transporte escolar, el cumplimiento de los tiempos de descanso y conducción según la ley, y la correcta formación para llevar a cabo este servicio. «Asegurarse de que todos estos requisitos estén en orden es fundamental para la seguridad de los niños», afirma Fernández Fuillerat.
Inspecciones in situ: ¿cómo y dónde se realizarán?
Las inspecciones se llevarán a cabo en los lugares de destino de las rutas, es decir, en los propios colegios, una vez que los alumnos hayan bajado de los autobuses. Este es un lugar estratégico, ya que permite detectar cualquier deficiencia en el transporte escolar en el momento exacto en que los estudiantes llegan a su destino. Si se detectan anomalías que pongan en peligro la seguridad de los viajeros, la Policía Local procederá a tramitar las denuncias pertinentes. En casos graves, podrían llegar incluso a inmovilizar el autobús hasta que se subsanen las deficiencias.
Un recordatorio para las familias: la importancia de la seguridad infantil
Aprovechando la campaña, la Concejalía de Seguridad Ciudadana y Movilidad también ha lanzado un recordatorio para los padres y familiares de los estudiantes. Es fundamental asegurarse de que los niños viajen en los vehículos con los sistemas de retención adecuados, como sillas de seguridad o elevadores, dependiendo de la edad y el tamaño del niño. El uso de estos dispositivos de seguridad es crucial para prevenir accidentes y reducir las lesiones en caso de un siniestro.









