La Comunidad de Madrid destinará casi 24 millones de euros a modernizar la ETAP de Colmenar Viejo, la mayor planta potabilizadora de España, en unas obras que durarán tres años y que se ejecutarán sin interrumpir el abastecimiento de agua a más de tres millones de personas.
Hay instalaciones que pasan desapercibidas para la mayoría de los ciudadanos, pero que resultan esenciales en su vida cotidiana. La Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Colmenar Viejo es una de ellas. Se trata de la mayor planta potabilizadora de España, responsable de garantizar el agua que llega cada día a los grifos de más de tres millones de personas en la región de Madrid.
Ahora, esta infraestructura estratégica va a someterse a una profunda renovación. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde a la propuesta de adjudicación del contrato de obras para mejorar su funcionamiento y operativa. El proyecto tiene un presupuesto de casi 24 millones de euros y un plazo de ejecución de 36 meses.
Las obras no afectarán al suministro de agua
Una de las principales preocupaciones que puede surgir entre los vecinos es si esta intervención implicará cortes en el suministro. La respuesta es no. Todos los trabajos se llevarán a cabo sin interrumpir el servicio, lo que supone un reto técnico considerable, dado el volumen de agua que gestiona esta planta a diario.
Esta decisión garantiza que los ciudadanos de los municipios abastecidos no noten ninguna alteración en el agua que reciben durante los tres años que durarán las actuaciones.
Qué se va a renovar exactamente
El grueso de la intervención se centrará en los elementos más críticos del proceso de potabilización. En concreto, se renovarán cuatro de los seis decantadores con los que cuenta actualmente la instalación. Los decantadores son los equipos encargados de separar las partículas en suspensión del agua antes de que continúe su proceso de purificación, por lo que su estado influye directamente en la calidad del resultado final.
Además, se remodelarán 54 filtros, otra pieza fundamental en la cadena de tratamiento. Estos elementos retienen impurezas que los decantadores no eliminan, siendo la última barrera antes de que el agua sea apta para el consumo humano.
La actuación no se limita a la maquinaria. También se rehabilitarán los edificios industriales donde se ubican los filtros, se mejorará el inmueble destinado al almacenamiento de reactivos —los productos químicos empleados en el tratamiento del agua— y se acondiconarán los talleres mecánicos y eléctricos, así como los vestuarios del personal. El objetivo es tanto mejorar el rendimiento técnico de la planta como las condiciones de trabajo de quienes la operan cada día.
Financiación europea para una obra de interés público
Estas obras no se financian únicamente con fondos autonómicos. El Banco Europeo de Inversiones participa parcialmente en la financiación del proyecto, lo que refleja la relevancia que tiene esta infraestructura más allá de las fronteras regionales.
La intervención se enmarca en la estrategia de renovación y modernización de las infraestructuras hidráulicas de la Comunidad de Madrid, un plan a largo plazo para garantizar que los sistemas de abastecimiento respondan a las necesidades actuales y futuras de la población.

Un proyecto complementario a la nueva ETAP
Las obras de mejora de la planta existente no son un proyecto aislado. Se suman a la construcción de una nueva ETAP de Colmenar Viejo, actualmente en ejecución. Este segundo proyecto, que se encuentra en su primera fase, contempla la creación de una línea completa de tratamiento con procesos avanzados y una capacidad de potabilización de hasta 7.000 litros por segundo.
Ambas actuaciones avanzan en paralelo con el mismo objetivo: reforzar y modernizar la capacidad de Madrid para tratar y distribuir agua potable de calidad a su población.
Una apuesta por la calidad del agua en Madrid
En conjunto, la renovación de la ETAP de Colmenar Viejo supone una inversión significativa en una infraestructura que muchos ciudadanos dan por sentada, pero que requiere un mantenimiento constante y una actualización periódica para seguir funcionando con eficacia. El agua potable de calidad no surge de forma espontánea: detrás de cada grifo hay instalaciones complejas, personal especializado y una inversión continua que hace posible que ese recurso esencial llegue a diario a millones de hogares.
Con este proyecto, la Comunidad de Madrid busca que su principal planta potabilizadora esté a la altura de los retos presentes y futuros, garantizando tanto la calidad del agua tratada como la seguridad del suministro para los próximos años.









