Vecinos de Tres Cantos y Colmenar Viejo se manifestaron conjuntamente este domingo en Colmenar Viejo para mostrar su rechazo hacia el proyecto de la futura planta de biogás que, aseguran, «afectará gravemente a la salud, el medio ambiente y la calidad de vida de los vecinos»
La mañana del domingo 27 de abril, entre las 11:30 y las 13:00 horas, la Avenida de Guadalix de Colmenar Viejo se llenó de pancartas, batucadas y consignas: «Ni tan cerca ni tan grande«. Vecinos de Tres Cantos y Colmenar Viejo se congregaron para mostrar su oposición frontal a la futura instalación de una planta de biogás en el término municipal de Colmenar Viejo.
La protesta, impulsada por la plataforma «Stop Macroplanta Biogás» y secundada por asociaciones vecinales como Aire Limpio Norte, Vecinos por Colmenar y la Asociación Vecinal de Tres Cantos, ha marcado un hito al unir por primera vez a las localidades colindantes de Colmenar Viejo y Tres Cantos en una causa común.
El recorrido de la manifestación arrancó en la Plaza de Manuel Revelles y culminó en el Ayuntamiento de Colmenar Viejo. Durante todo el trayecto, una batucada acompañó a los asistentes, creando un ambiente reivindicativo pero festivo. El acto no solo movilizó a residentes de Colmenar Viejo y Tres Cantos; también acudieron vecinos de otras localidades de la zona norte de Madrid.
¿Qué preocupa a los vecinos sobre la futura instalación?
Entre las principales preocupaciones expresadas por los manifestantes destaca la proximidad de la planta a zonas residenciales: apenas un kilómetro y medio de la zona sur de Colmenar Viejo y dos kilómetros del Nuevo Tres Cantos. Una distancia que, según denuncian, «pondría en riesgo la salud y bienestar de los habitantes».
Otro punto crítico es la magnitud del proyecto. Se estima que la planta recibiría inicialmente unas 75.000 toneladas anuales de residuos, una cifra muy superior a la producción de residuos orgánicos de ambos municipios juntos. Este volumen, señalan, «traería consigo un aumento del tráfico en la M-607, malos olores, insalubridad y una inevitable pérdida del valor de las viviendas cercanas».
Transparencia y diálogo, demandas claves de los manifestantes
Los organizadores y participantes criticaron con contundencia la «falta de transparencia en la gestión del proyecto por parte del consistorio de Colmenar Viejo». Acusan al Ayuntamiento de «no haber facilitado la información suficiente a la ciudadanía sobre el impacto real que podría tener esta instalación».
Los vecinos temen que la llegada de más camiones, los residuos almacenados y los procesos industriales ligados al biogás «alteren la tranquilidad de sus barrios y comprometan su calidad de vida».










