El inicio del plan especial de movilidad en Colmenar Viejo, motivado por las obras del tercer carril en la M-607, ha transcurrido sin grandes contratiempos, aunque ya se detectan puntos críticos que exigirán ajustes. La coordinación entre Policía Local y Ayuntamiento busca minimizar el impacto en el tráfico y facilitar el acceso al municipio durante este periodo de obras.
Hoy, lunes 16 de junio ha comenzado del dispositivo especial de movilidad en Colmenar Viejo, diseñado para afrontar el corte de la M-618 a la M-607 por las obras de ampliación del tercer carril. Según ha explicado Jesús Fernández Fuillerat, concejal de Movilidad de Colmenar Viejo, la jornada inicial se desarrolló sin incidencias graves. La Policía Local mantuvo una presencia discreta pero efectiva, regulando especialmente la glorieta de Canteros, donde se detectó una pequeña dificultad en el acceso de vehículos procedentes de la M-607.
Este primer día sirvió para poner a prueba la operativa y anticipar posibles complicaciones para las jornadas siguientes, en las que se espera un aumento del tráfico y, por tanto, mayores retos para la movilidad urbana.
Cambios en las rutas y recomendaciones para conductores
Una de las recomendaciones clave que ya se ha puesto en marcha es que los vehículos que acceden a Colmenar Viejo desde la M-607 utilicen preferentemente el acceso por el kilómetro 31, a través del puente de San Agustín. Esta medida busca descongestionar la entrada por la glorieta de Canteros, donde se ha detectado mayor presión de tráfico y dificultades para la incorporación fluida.
Además, el Ayuntamiento mantiene la vigilancia constante para evitar cortes innecesarios, como el que se temía en la glorieta de Manuel Revelles, que finalmente no fue necesario gracias a la buena gestión policial.
¿Qué implican las obras del tercer carril en la M-607 para Colmenar Viejo?
Las obras de ampliación de la M-607, que incluyen la creación de un tercer carril, representan un proyecto de gran envergadura para mejorar la circulación en esta vía fundamental que conecta Colmenar Viejo con Madrid. La intervención implica cortes puntuales y desvíos que afectan directamente a la movilidad local, por lo que el Ayuntamiento ha diseñado este plan especial para minimizar las molestias y garantizar la seguridad vial.
El proyecto se desarrolla en varios tramos y se prevé que mantenga dos carriles en sentido descendente y uno en ascendente durante la mayor parte del tiempo, con limitaciones de velocidad a 60 km/h para preservar la seguridad de los trabajadores y usuarios.
La coordinación municipal, clave para evitar el caos
El papel de la Policía Local ha sido fundamental en este primer día para regular el tráfico y evitar problemas mayores. La experiencia recogida permitirá ajustar el dispositivo en las próximas jornadas, especialmente en puntos sensibles como la glorieta de Canteros, donde se ha recomendado a los conductores modificar sus rutas para evitar congestiones.
Jesús Fernández Fuillerat subrayó que esta primera jornada ha sido una oportunidad para detectar áreas de mejora y que la colaboración ciudadana será esencial para que el plan funcione con éxito1.









