El número de personas, de 18 a 75 años, que apuestan en juegos de azar se ha incrementado en España entre 2009 y 2011 un 14,4% hasta alcanzar al 63,8% de la población, aunque ahora se arriesga cantidades más pequeñas, según un estudio de investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) que analiza el efecto de la crisis en manera en que los españoles apuestan.
Así, el estudio concluye que en España se ha producido un recorte del dinero apostado pero ha crecido el número de personas que juegan habitualmente. Además, participan sobre todo en juegos pasivos (loterías, quinielas y similares), mientras las prácticas de los jugadores cotidianos descienden en su grado de frecuencia.
«La crisis ha animado a personas que jugaban muy de vez en cuando a jugar pequeñas cantidades impulsados por el deseo o la ilusión de obtener algún premio, grande o pequeño, que pueda solucionar la vida o, al menos, aliviar alguna penuria económica», indica el profesor Francisco Javier Ruíz Martínez, del departamento de Ciencia Política y Sociología de la UC3M y miembro de IPOLGOB.
El juego online se estanca
El informe también analiza el porcentaje de la población que juega ‘online’, que se ha estancando. Si el año pasado ascendía a un 6,4% de los comprendidos entre 18 y 75 años, en 2011 ha disminuido levemente, hasta el 6,2%, unos 2,1 millones de individuos.
Individualmente, este tipo de jugadores vienen a jugar algo menos que en 2010, y globalmente, el mercado del juego en Internet en España asciende a 649.2 millones de euros, un 3,3% menos que en 2010, cuando se jugaron 671,2 millones, por lo que «el efecto de la crisis se ha dejado sentir también en el juego por Internet».
El objetivo de esta investigación desarrollada en la UC3M, explica el profesor José Ignacio Cases, coordinador del grupo de investigación dentro de IPOLGOB, es «iniciar una reflexión desde el punto de vista académico sobre una realidad muy desconocida en España: la industria del juego, que afecta a muchísimos trabajadores, que mueve muchísimos millones y que recae sobre muchísimos ciudadanos, prácticamente en la totalidad de los ciudadanos adultos».
Así, sólo un 7,9% de los residentes en España, comprendidos entre 18 y 75 años, declara no haber jugado nunca y un 1,7% no jugar desde hace más de cinco años. Las cantidades jugadas oscilan entre 6 y 30 euros al mes y cada jugador destina al juego apenas 10 minutos en un día laborable, lo que revela que es una actividad impulsiva, especialmente en los juegos pasivos.










